Victoria, 13 de septiembre (Radio-Canada).- Kent Hughes y Jeff Gorton estuvieron muy discretos en Gatineau el sábado, y entendemos por qué: estaban ocupados ultimando la contratación del extremo Chris Kreider, a quien el canadiense firmó por un año.

Varios medios hablan de un salario base de 2,15 millones de dólares, al que se podrían sumar primas de rendimiento de unos 3 millones de dólares. La organización, sin embargo, no quiso confirmar estas cifras, e incluso esperará a su tradicional torneo de golf del lunes por la mañana para pronunciarse sobre el fichaje.

Chris Kreider es un nombre que los fans de Habs conocen y denostan desde hace mucho tiempo. Nunca le perdonaron su choque con Carey Price durante la final de la Asociación de 2014 entre el canadiense y los New York Rangers. Esto puso fin a la serie de Price y redujo en gran medida las posibilidades de victoria de CH.

Pero veremos si el rencor tiene fecha de caducidad, porque la llegada de Kreider es beneficiosa desde varios puntos de vista.

En primer lugar, su estilo de juego pesado y directo, que le lleva a crear constantemente ante la red contraria, añadirá una faceta importante al ataque del canadiense. Puede que ya no sea la gacela que alguna vez fue, pero el estilo que defiende aún puede ser útil en los playoffs.

Con 22 goles y 50 puntos en su palmarés la temporada pasada, Kreider aún debería poder dar un buen servicio al top 9 del canadiense. Sin embargo, habrá que ver hasta qué punto será llamado a contribuir en el juego de poder, donde ha hecho mucho daño a lo largo de su carrera.

Sería una pequeña sorpresa que el equipo le encontrara un lugar en la primera unidad.

La llegada de Kreider también da una medida interesante de cómo se percibe externamente al canadiense.

Con información de Radio-Canada y servicios de cable internacional.

Publicidad