Redacción, 8 de septiembre.- Un aroma inconfundible invade la cocina cuando el pollo se dora en la cacerola, mezclándose con la dulzura de la cebolla y el sabor intenso del tomate. Este plato, clásico en mesas argentinas, tiene ese encanto de lo simple y casero, ideal para esos días en que la familia se reúne sin apuro.
El pollo a la cacerola con tomate y cebolla suele aparecer en almuerzos de domingo, como opción práctica y sabrosa. Es un comodín: rinde mucho, gusta a todos y no exige más que ingredientes básicos. Perfecto para quienes buscan un guiso rápido, sin vueltas y bien argentino.
Se trata de presas de pollo doradas y cocidas en una cacerola junto con abundante cebolla, tomate y condimentos simples. El resultado es un guiso jugoso, con salsa espesa y mucho aroma, listo en menos de una hora y sin técnicas complicadas.
Cabe señalar que estas son estimaciones, y los valores nutricionales precisos dependen de los ingredientes específicos utilizados en la preparación y las cantidades de cada porción.
En heladera: hasta 3 días en recipiente hermético. En freezer: hasta 2 meses. Recalentar siempre a fuego bajo, agregando un chorrito de agua si hiciera falta.








