Redacción, 7 de septiembre.- El interés por emprender atraviesa a una parte amplia de la población de 50 años o más en El Salvador. Según una encuesta de Crecenta, el 85% de las personas consultadas manifestó interés en crear un negocio propio o generar ingresos por cuenta propia, un dato que apunta a las oportunidades y necesidades económicas de un grupo etario en crecimiento.
Crecenta es un centro especializado, también definido como “hub plateado”, creado por Grupo Agrisal y BID Lab. Su trabajo se enfoca en impulsar iniciativas, productos y servicios para personas mayores de 50 años, una población que gana peso en un país donde la natalidad ha descendido de forma sostenida.
Ana Isabel Hernández, gerente de Innovación de Agrisal e integrante del equipo de Crecenta, explicó que el interés detectado no implica necesariamente la creación de emprendimientos tecnológicos o startups. La encuesta consultó sobre la disposición a iniciar una actividad propia que permita obtener recursos.
“No necesariamente son emprendimientos, pero sí generar un negocio o ingresos propios, de alguna manera”, señaló Hernández. Parte de las personas consultadas también planteó la posibilidad de desarrollar esas actividades junto con familiares u otros integrantes de su comunidad.
El cambio demográfico que enfrenta El Salvador impacta en el diseño de espacios, productos y servicios. Para Hernández, las empresas y las instituciones deben considerar las necesidades de una población mayor de 50 años que conserva movilidad, participa de actividades recreativas y deportivas y utiliza herramientas digitales.
“No tenemos que pensar en esta población que está envejeciendo como la población que no tiene movilidad o que no puede hacer las cosas”, sostuvo. La representante de Crecenta afirmó que muchas personas de estas edades se mantienen activas y requieren soluciones adecuadas a sus hábitos de consumo y participación social.
La adaptación alcanza desde restaurantes y espacios de ocio hasta productos financieros y plataformas tecnológicas. En el ámbito bancario, la encuesta detectó que cerca del 90% de los consultados consideró que no podía acceder por sí solo a un crédito productivo. Muchos perciben que necesitan garantías, firmas solidarias o respaldo patrimonial de familiares para obtener financiamiento.
En ese sentido, Crecenta trabaja con Banco Integral en un producto crediticio destinado a la productividad de las personas mayores de 50 años. Hernández sostuvo que el desafío para el sistema financiero pasa por ampliar alternativas que respondan a las condiciones de este grupo, sin depender de mecanismos de respaldo de terceros.
La tecnología aparece como otro de los campos que requiere ajustes. Según la encuesta de Crecenta, el 97% de las personas de 50 a 85 años entrevistadas en áreas urbanas tenía un teléfono inteligente, lo que supone acceso a internet mediante conexión móvil o wifi.
El relevamiento se concentró en ciudades importantes, con mayor presencia de personas residentes en San Salvador. Hernández indicó que el dato corresponde a zonas urbanas y no precisó una cifra equivalente para las áreas rurales.








