Washington, 1 de septiembre.- El secretario del Ejército de Estados Unidos, Dan Driscoll, dejará su cargo tras 18 meses en el puesto, informó el lunes la Casa Blanca, en una nueva salida de un alto funcionario militar durante el segundo mandato del presidente Donald Trump. La administración no informó las razones de la renuncia, aunque reportes previos señalaron tensiones entre Driscoll y el secretario de Defensa, Pete Hegseth.
La portavoz de la Casa Blanca, Anna Kelly, destacó el desempeño de Driscoll al frente del Departamento del Ejército y su participación en distintas iniciativas de la administración Trump.
“El secretario Driscoll ha sido sumamente eficaz para impulsar la agenda del presidente Trump de Hacer a Estados Unidos Fuerte de Nuevo en el Departamento del Ejército, al brindar un liderazgo sobresaliente durante operaciones militares históricas, restablecer el énfasis en la preparación y la letalidad, colaborar en las negociaciones entre Rusia y Ucrania, y más”, manifestó Kelly en un comunicado.
“El Ejército de Estados Unidos es más poderoso que nunca gracias a su trabajo junto al comandante en jefe (de las fuerzas armadas) y el secretario de Guerra”, añadió la portavoz.
Un funcionario del Ejército citado por AP confirmó que Driscoll presentó su renuncia, aunque no ofreció detalles adicionales. La fuente no estaba autorizada a realizar declaraciones públicas y habló bajo condición de anonimato. El Pentágono remitió las preguntas sobre la salida al Ejército.
La renuncia se suma a una serie de cambios en la cúpula militar impulsados durante la administración Trump, con especial impacto en el Ejército. Hegseth destituyó en abril al jefe del Estado Mayor del Ejército, el general Randy George, mientras que el general Christopher Donahue dejó de forma inesperada en junio su puesto como comandante del Ejército en Europa y África.
El general Christopher LaNeve ocupó el lugar de George como jefe interino del Estado Mayor del Ejército. Durante su gestión, el servicio canceló un programa de modernización de drones que Driscoll había promovido. Según funcionarios citados en agosto, una unidad del Ejército con base en Europa desarrollaba sus propios drones hasta que LaNeve ordenó detener esos trabajos y recuperar la función de un batallón de infantería tradicional.
Driscoll había sido un aliado de George y expresó su rechazo a la salida del general. También legisladores republicanos y demócratas cuestionaron aquella decisión.
Durante una comparecencia ante el Congreso en abril, Driscoll relató que él y su familia se trasladaron hasta la casa de George después de su renuncia. “Todos le dimos un abrazo”, afirmó. “Dicho esto, el liderazgo civil, el diseño de nuestro sistema, es que ellos pueden elegir a los líderes que quieran”, agregó el entonces secretario del Ejército.
Driscoll llegó al cargo con antecedentes militares, empresariales y políticos. Es veterano de la guerra de Irak, inversionista tecnológico y ex asesor de JD Vance, actual vicepresidente de Estados Unidos. Ambos se conocieron en la Escuela de Derecho de Yale. Cuando Trump lo nominó para el puesto en 2024, lo describió como “un innovador y agente de cambio”.








