Ciudad de México, 20 agosto.- La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) detectó varios intentos de fraude durante el examen presencial de admisión que organizó para miles de aspirantes, después de la polémica generada por el uso de inteligencia artificial (IA) y otras irregularidades en la primera prueba completamente en línea.
El rector de la UNAM, Leonardo Lomelí, confirmó que algunos aspirantes incurrieron en conductas que provocaron la suspensión de sus exámenes, aunque señaló que los estudiantes tendrán derecho a revisar cada caso junto con funcionarios de la Dirección General de Administración Escolar (DGAE).
«Se detectó alguna falta que llevó a la suspensión, pero tienen derecho a que se revise», explicó Lomelí durante una conferencia de prensa.
Uno de los principales centros de aplicación fue el Palacio de los Deportes de Ciudad de México, donde se concentraron más de 30.000 aspirantes. En ese recinto fueron identificados 22 casos de presunta trampa.
Aspirantes alteraron comprobantes y utilizaron teléfonos
Entre las irregularidades detectadas estuvieron modificaciones en los comprobantes de inscripción. Según el rector, algunos candidatos cambiaron datos como su nombre en los documentos que habían recibido originalmente para acceder al examen.
También se registraron casos de aspirantes que acudieron a los baños para revisar sus teléfonos celulares, además de intentos de llevarse las preguntas del examen para copiarlas posteriormente.
Lomelí señaló que este tipo de incidentes no son nuevos en las pruebas presenciales y aseguró que la universidad revisará individualmente las situaciones en las que haya dudas sobre la actuación de los aspirantes o de la propia institución.
«Si hubiera algún error atribuible a la universidad, pues será restablecido su derecho», afirmó.
La UNAM espera concluir esta semana la revisión de todos los casos para poder publicar los resultados de la convocatoria extraordinaria durante el fin de semana del 29 y 30 de agosto.
La prueba presencial surgió tras la crisis por la IA
El examen presencial fue convocado después de que la UNAM detectara resultados atípicos, irregularidades y un posible uso de herramientas de inteligencia artificial durante su primer proceso de admisión completamente digital.
Ante la controversia, la universidad suspendió temporalmente el proceso, rescindió el contrato con la empresa responsable de la plataforma tecnológica y convocó a cerca de 38.000 aspirantes a realizar nuevamente la evaluación de manera presencial entre el 12 y el 19 de agosto.
La decisión generó protestas y reclamos entre estudiantes que cuestionaron la organización del proceso y pidieron garantías de transparencia.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, también se refirió este miércoles a la polémica y pidió a la UNAM realizar un nuevo esfuerzo de austeridad y revisar la distribución de su presupuesto para evitar que jóvenes queden fuera de las aulas.
El episodio ha abierto un nuevo debate sobre los desafíos que enfrenta el sistema universitario ante el avance de la inteligencia artificial, tanto para garantizar la integridad de los exámenes como para diseñar mecanismos de evaluación capaces de responder a las nuevas tecnologías.








