Fredericton, 10 Agosto.- La posible reanudación de la venta de bebidas alcohólicas estadounidenses en Canadá no será una concesión gratuita. La primera ministra de Nueva Brunswick, Susan Holt, afirmó que Ottawa y las provincias deben utilizar el levantamiento del boicot a los productos de Estados Unidos como una herramienta de negociación frente a los aranceles impuestos por el presidente Donald Trump.
Las botellas de alcohol producido en Estados Unidos fueron retiradas de cientos de establecimientos de venta de bebidas alcohólicas en varias provincias canadienses como respuesta a la guerra comercial iniciada por Washington.
El Gobierno canadiense estaría dispuesto ahora a permitir nuevamente la comercialización de estos productos, pero espera obtener algo a cambio: que Estados Unidos retire o reduzca los aranceles que afectan a Canadá.
En particular, Holt señaló que una de sus prioridades es conseguir la eliminación de los aranceles sobre la madera de construcción, además de otras medidas comerciales que afectan a la economía de la provincia.
«Estoy dispuesta a considerar la reanudación de la venta de alcohol estadounidense, pero no sin recibir a cambio algo que beneficie a los habitantes de Nueva Brunswick», afirmó Holt.
El alcohol como moneda de cambio
La decisión de retirar o volver a comercializar bebidas alcohólicas estadounidenses corresponde a las provincias canadienses. Por ello, la postura de Nueva Brunswick puede convertirse en un elemento adicional dentro de las negociaciones comerciales entre Canadá y Estados Unidos.
Holt considera que el boicot puede utilizarse como moneda de cambio para presionar a Washington a modificar su política arancelaria.
«Queremos la eliminación de los aranceles, en particular sobre la madera de construcción. Queremos que se reduzcan y, si esto se logra, estoy dispuesta a considerar la reanudación de la venta de alcohol estadounidense», explicó la primera ministra.
La posición de Nueva Brunswick se produce mientras Canadá enfrenta la amenaza de nuevos aranceles estadounidenses del 50 %, cuya entrada en vigor está prevista para el 19 de agosto, según el planteamiento citado en las negociaciones.
Holt cancela viaje a Estados Unidos
La primera ministra de Nueva Brunswick también decidió cancelar su participación en la conferencia anual de gobernadores de Nueva Inglaterra y primeros ministros de las provincias del este de Canadá, prevista este fin de semana en Vermont.
Holt explicó que consideró que el viaje no justificaba el tiempo ni los gastos involucrados, especialmente debido a la ausencia prevista de algunos gobernadores estadounidenses.
«No había ninguna razón para estar allí cuando puedo estar aquí en Nueva Brunswick, trabajando en las prioridades», sostuvo.
Aunque Holt no asistió, una delegación de Nueva Brunswick tenía previsto participar en el encuentro.
La decisión refleja el clima de tensión que atraviesan las relaciones comerciales entre Canadá y Estados Unidos, mientras las provincias canadienses buscan utilizar sus propias medidas de presión para proteger a sus productores y consumidores frente a la política arancelaria de la administración Trump.








