Washington, 24 julio 2026.- La Administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la imposición de nuevos aranceles de entre el 10 % y el 12,5 % a las importaciones procedentes de 60 países y economías, tras concluir que sus esfuerzos para combatir el trabajo forzoso son insuficientes.

La medida, anunciada por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), sustituye al arancel global temporal del 10 % que expiró este viernes y marca una nueva etapa en la política comercial impulsada por Trump desde su regreso a la Casa Blanca en 2025.

Nuevos aranceles según el país de origen

El nuevo esquema establece un arancel adicional del 10 % para las importaciones procedentes de 17 economías y del 12,5 % para otras naciones, mientras que en determinados casos las tasas variarán según el tipo de producto importado.

En América Latina, los países afectados incluyen:

  • Guatemala.
  • Honduras.
  • El Salvador.

Estos tres países estarán sujetos a un arancel adicional del 10 %.

En el caso de México, el Gobierno mexicano señaló que aproximadamente el 85 % de sus exportaciones continuará beneficiándose de las disposiciones del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), por lo que los nuevos gravámenes afectarían únicamente al 15 % restante.

La medida también alcanza a las 27 naciones de la Unión Europea, que enfrentarán un arancel conjunto del 10 %.

Además, figuran entre los países afectados Canadá, Reino Unido, India, Japón, Corea del Sur, Taiwán y Suiza, aunque las tarifas aplicables dependerán del origen y de la categoría de los productos.

China quedó fuera de esta nueva lista debido a que ya está sujeta a un régimen arancelario específico y más elevado.

La justificación de Washington

La Administración estadounidense explicó que la decisión se basa en investigaciones iniciadas en marzo bajo la Sección 301 de la legislación comercial de Estados Unidos.

Según el Gobierno, las pesquisas concluyeron que las políticas y prácticas de los países afectados relacionadas con la prevención de importaciones elaboradas mediante trabajo forzoso perjudican a los trabajadores y empresas estadounidenses.

Tras un proceso de consultas con los gobiernos involucrados, la Oficina del Representante Comercial determinó que existían fundamentos suficientes para adoptar nuevas medidas comerciales.

Continúa la estrategia comercial de Trump

La política arancelaria ha sido uno de los pilares de la agenda económica de Donald Trump desde el inicio de su segundo mandato.

Después de que el Tribunal Supremo limitara gran parte de los aranceles globales previamente impuestos por la Administración, la Casa Blanca recurrió a otros mecanismos legales, entre ellos la Sección 301, para mantener su estrategia de presión comercial sobre distintos socios internacionales.

Con estos nuevos gravámenes, Washington busca reforzar las exigencias relacionadas con el combate al trabajo forzoso dentro de las cadenas globales de suministro, al tiempo que mantiene su política de protección de la industria estadounidense.

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