Nueva york, 19 de septiembre.- En medio del clima de tensión reciente por las medidas que tomó el Gobierno para reforzar el reclamo de soberanía sobre las islas Malvinas, el presidente Javier Milei viajará el lunes a la noche rumbo a Nueva York para participar de una nueva Asamblea General de las Naciones Unidas, en una visita que estará atravesada también por la posibilidad de mantener una bilateral con su par de los Estados Unidos, Donald Trump.
Milei tendrá otra participación internacional, el plano que más cómodo le sienta, mientras, como en otras oportunidades, el clima local está convulsionado. En este caso no solo por los índices económicos y sociales que aún no repuntan y preocupan a la Casa Rosada, sino también con tensiones internas en el Gabinete por el Presupuesto, el vínculo con los aliados y la figura de Patricia Bullrich, que redobla la apuesta constantemente exponiendo las malas decisiones de la administración libertaria.
Por la mañana, el mandatario encabezará una nueva reunión de Gabinete en la Casa Rosada para conversar con sus ministros los ejes de la gestión durante la semana, en la que Diego Santilli asumirá el rol principal.
El líder libertario y su comitiva partirán a las 23:00 desde Aeroparque para llegar a la ciudad de Nueva York el martes a las 09:30 (hora de Buenos Aires, las 8:30 locales).
Por la tarde de ese mismo día, el Presidente disertará en la institución educativa Yeshiva Darchei Torah y recibirá el premio “Ohev Yisrael” por parte de las autoridades del lugar.
Posteriormente, tendrá dos encuentros: primero con Roberto Salinas, el titular de Mexico Business Forum y director de Atlas Network en América Latina, y después con el economista estadounidense Xavier Sala i Martín.
El miércoles, en tanto, la agenda comenzará con la participación de Milei en el Debate General de la 81° Asamblea General de las Naciones Unidas, el evento principal de todo el viaje.
Hasta el cierre de esta semana, el mandatario todavía estaba trabajando en el discurso que pronunciará ante el organismo internacional y no tenía definidos los principales conceptos que iba a abordar, aunque como en las anteriores oportunidades, se espera que mezcle el conflicto con el Reino Unido con pasajes sobre la economía y la geopolítica.
El año pasado, el líder libertario cuestionó el funcionamiento de la propia ONU y planteó que se había alejado de su mandato original, al argumentar que la institución debía volver a concentrarse en “preservar la paz y la seguridad” a nivel global, por lo que propuso la simplificación de normas, la evaluación de resultados y la protección de las libertades individuales y comerciales.
En el tramo dedicado a la política exterior argentina, Milei reiteró el reclamo de soberanía sobre las Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur, a las que definió como territorios “ilegalmente ocupados” por Gran Bretaña, y volvió a pedir la reanudación de las negociaciones bilaterales.








