Nueva York, 20 julio.- El precio promedio de la gasolina en Estados Unidos volvió a alcanzar los 4 dólares por galón, impulsado por el repunte de los precios del petróleo y la creciente tensión entre Washington y Teherán, luego de nuevos ataques que reavivan el temor a una escalada militar en Oriente Medio.
De acuerdo con datos de la asociación automovilística estadounidense, el promedio nacional de la gasolina regular se situó nuevamente en 4 dólares por galón (3,8 litros), muy por encima de los 3,14 dólares registrados hace un año.
El precio medio nacional oculta importantes diferencias entre estados. Mientras algunos mercados ya superan ampliamente los cuatro dólares por galón, otros mantienen valores inferiores debido a factores como la disponibilidad de combustible, los costos de transporte y las diferencias fiscales.
El aumento de los combustibles se produce en un momento de incertidumbre internacional por la posibilidad de una nueva fase de enfrentamientos entre Estados Unidos e Irán, conflicto que también ha presionado al alza los mercados energéticos globales.
Los precios de la gasolina habían comenzado a moderarse después de que Washington y Teherán alcanzaran un acuerdo provisional que permitió una reducción temporal del valor del petróleo. Sin embargo, la nueva escalada militar cambió las expectativas del mercado y volvió a elevar el costo del crudo.
El petróleo Brent, referencia internacional, subió este lunes un 3,2 % hasta los 90,95 dólares por barril, mientras que el crudo estadounidense aumentó un 2,8 % hasta los 84,04 dólares.
El impacto de los precios energéticos preocupa a los consumidores estadounidenses, ya que un aumento sostenido de la gasolina suele trasladarse a otros sectores de la economía, elevando los costos de transporte, alimentos y productos básicos.
La inflación y el costo de vida se perfilan como temas centrales para los votantes estadounidenses de cara a las próximas elecciones legislativas de medio mandato, donde la evolución de los precios de los combustibles podría convertirse en un factor político relevante.
El presidente estadounidense, Donald Trump, ya había expresado anteriormente su preocupación porque la reducción del precio internacional del petróleo no se reflejara con suficiente rapidez en las estaciones de servicio.
Mientras continúan los ataques entre Estados Unidos e Irán, los mercados mantienen la atención sobre cualquier interrupción potencial del suministro energético mundial, especialmente en una región clave para la producción y transporte de petróleo.








