Dubái, 20 julio.- La tensión entre Estados Unidos e Irán alcanzó un nuevo nivel este lunes después de que Washington lanzara una nueva ronda de ataques aéreos contra territorio iraní, mientras Teherán respondió con ofensivas contra aliados estadounidenses en el Golfo Pérsico, aumentando los temores de una escalada hacia una guerra regional de mayores dimensiones.

El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) confirmó una nueva operación militar, la novena noche consecutiva de ataques contra objetivos iraníes, que incluyó instalaciones de mando, sistemas de defensa aérea, centros de vigilancia costera, capacidades marítimas, plataformas de lanzamiento de misiles y drones, además de redes de comunicación.

La ofensiva estadounidense se produjo después de que el Pentágono informara sobre la muerte de otro integrante de sus fuerzas armadas en Irak durante la detonación controlada de un dron iraní derribado.

“Los golpeamos muy duro otra vez esta noche”, afirmó el presidente estadounidense Donald Trump, quien aseguró que las acciones militares fueron realizadas en homenaje a los soldados estadounidenses fallecidos durante el conflicto.

Irán responde con ataques contra aliados de Washington

Horas después de los bombardeos estadounidenses, Irán lanzó ataques contra Baréin y Kuwait, países aliados de Washington y donde existen instalaciones militares estadounidenses estratégicas.

Baréin activó sus sistemas de alerta por misiles, mientras Kuwait informó que sus defensas aéreas estaban interceptando una nueva oleada de drones y proyectiles iraníes.

La escalada refleja cómo el conflicto ha ido ampliándose desde el enfrentamiento directo entre Washington y Teherán hacia una crisis que involucra a varios países del Golfo Pérsico.

Ataques cerca de instalaciones militares iraníes

La agencia estatal iraní IRNA informó que los bombardeos estadounidenses causaron al menos una muerte cerca de Tabriz, una ciudad del noroeste del país donde se cree que existen instalaciones subterráneas de misiles vinculadas a la Guardia Revolucionaria iraní.

También fueron reportados ataques contra zonas estratégicas en las provincias de Juzestán, Hormozgán y Sistán y Baluchistán.

Mientras continuaban las operaciones militares, un barco quedó incendiado en el estrecho de Ormuz después de ser alcanzado por un proyectil cerca de la costa de Omán. La tripulación abandonó la embarcación, que permaneció a la deriva durante varias horas.

La zona del estrecho de Ormuz se ha convertido en uno de los principales puntos de tensión del conflicto, debido a que por esa vía marítima circulaba antes de la guerra cerca de una quinta parte del petróleo comercializado a nivel mundial.

Crisis energética mundial se profundiza

La nueva fase de ataques tuvo un impacto inmediato en los mercados internacionales. El precio del petróleo Brent superó nuevamente los 90 dólares por barril, aumentando la presión sobre los costos energéticos globales.

Estados Unidos restableció recientemente un bloqueo naval sobre puertos iraníes con el objetivo de limitar sus exportaciones de crudo, una medida que Teherán considera una agresión directa contra su economía.

La interrupción del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz amenaza con generar nuevas presiones sobre los precios de combustibles, transporte y productos básicos en numerosos países.

Diplomacia sigue abierta, pero con pocas señales de avance

Aunque Washington mantiene abierta la posibilidad de una negociación, el secretario de Estado Marco Rubio advirtió que cualquier diálogo con Irán debe ser “real” y acompañado de compromisos concretos.

“Vamos a seguir respondiendo. Si se abre la puerta a la diplomacia sería un avance muy positivo, pero lamentablemente no estamos ahí”, señaló Rubio.

Desde Teherán, el portavoz del Ministerio de Exteriores, Esmail Baghaei, confirmó que el Gobierno iraní recibió propuestas transmitidas mediante intermediarios, aunque evitó revelar detalles.

El exministro iraní de Exteriores Mohammad Javad Zarif advirtió que la crisis del estrecho de Ormuz podría aislar aún más a Irán internacionalmente, aunque sostuvo que la salida del conflicto solo puede llegar mediante un nuevo acuerdo diplomático.

Aumenta el saldo de víctimas

Autoridades iraníes informaron que al menos 50 personas murieron y 517 resultaron heridas en los últimos ataques estadounidenses.

Desde el inicio del conflicto, el pasado 28 de febrero, han fallecido 17 militares estadounidenses, según cifras oficiales de Washington.

Con el despliegue militar aumentando y el estrecho de Ormuz prácticamente paralizado, la comunidad internacional observa con preocupación una crisis que amenaza con transformar el enfrentamiento entre Estados Unidos e Irán en un conflicto de alcance global.


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