Redaccion, 4 de septiembre.- Amparo Grisales se levantó de su silla durante la presentación del imitador de Daddy Yankee en Yo Me Llamo, luego de que su actuación no convenciera al jurado por problemas de afinación y por una puesta en escena que, a su criterio, no cumplió con las exigencias de la competencia.
El episodio ocurrió durante una jornada de devoluciones en la que los participantes recibieron observaciones sobre su avance artístico.
El concursante interpretó la canción Limbo del repertorio de Daddy Yankee frente a Amparo Grisales, el director musical César Escola y el cantante Elder Dayán. La actuación incluyó canto y coreografía, dos aspectos que se convirtieron en el eje de los comentarios posteriores del panel.
Grisales reaccionó antes de que terminara la presentación y abandonó momentáneamente su asiento. La decisión expresó su disconformidad con lo que veía sobre el escenario. “¿No podemos parar esto?, preguntó la jurado notablemente molesta. Una vez finalizado el número, la actriz cuestionó el desempeño vocal del imitador y consideró que su trabajo había quedado por debajo de lo esperado para ese momento del programa.
La jurado remarcó que el participante había mostrado un nivel superior durante las audiciones, una etapa anterior del concurso. Su observación puso el foco en la necesidad de sostener una evolución durante el certamen y no limitar la imitación a aspectos físicos o a la interpretación de gestos del artista original.
La devolución de Grisales se concentró en dos puntos: la afinación y el baile. En un formato dedicado a la imitación musical, el cantante debe reproducir rasgos de voz, dicción, presencia escénica y movimientos. La presentación del concursante no logró convencerla en esos aspectos, por lo que su reacción se convirtió en uno de los momentos de mayor tensión de la emisión.
Elder Dayán tuvo una mirada distinta sobre parte del número. El cantante vallenato destacó la dicción durante el chanteo, un elemento relevante para una interpretación inspirada en Daddy Yankee, cuya música se apoya en frases rítmicas y una pronunciación marcada. Aun así, ese reconocimiento no anuló las críticas sobre el tono vocal y la ejecución coreográfica.
César Escola también formó parte de la jornada de evaluaciones, en una etapa del programa en la que los concursantes deben aplicar las observaciones de los jurados y demostrar avances de una gala a otra. Las devoluciones suelen abordar recursos técnicos, elección de repertorio, manejo del escenario y similitud con el artista que cada participante representa.
El episodio evidenció las diferencias de criterio que pueden surgir entre los integrantes del jurado. Mientras Grisales cuestionó de forma directa la falta de precisión musical y de energía en el baile, Elder Dayán eligió rescatar un aspecto puntual de la presentación. Las dos miradas dejaron al participante ante la necesidad de corregir los aspectos señalados para continuar en competencia.
La reacción de la actriz generó comentarios entre los espectadores del programa. En redes sociales, la cuenta oficial de Yo Me Llamo compartió un fragmento de la devolución y resumió las posiciones de los jurados: Amparo señaló los problemas de afinación y baile, mientras que Elder Dayán destacó la dicción del concursante.








