Washington, 3 julio 2026.- La tasa de desempleo en Estados Unidos descendió una décima hasta situarse en el 4,2 % en junio, aunque el país creó solo 57.000 nuevos puestos de trabajo, una cifra muy inferior a las previsiones de los analistas, que esperaban alrededor de 110.000 empleos, según el último informe del Buró de Estadísticas Laborales (BLS).

El dato refleja una imagen mixta del mercado laboral estadounidense: mientras el desempleo retrocede ligeramente, la creación de empleo muestra una clara desaceleración respecto a los meses anteriores. Además, las cifras de abril y mayo fueron revisadas a la baja, con una corrección conjunta de 74.000 empleos menos de lo inicialmente reportado.

Por sectores, el informe señala un crecimiento del empleo en áreas como los servicios profesionales y empresariales, la asistencia social y la sanidad, aunque este último avanzó a un ritmo más lento que la media del último año. En contraste, el sector del ocio y la hostelería perdió 61.000 puestos, rompiendo su tendencia positiva y llamando la atención en un mes marcado por la actividad turística vinculada al Mundial de Fútbol en varias ciudades del país.

El número total de desempleados se redujo ligeramente hasta los 7,1 millones de personas, frente a los 7,3 millones del mes anterior. Sin embargo, las brechas persisten: los adolescentes (14,6 %) y la población afroamericana (6,6 %) siguen registrando las tasas más altas de desempleo, mientras que los hispanos y asiáticos también muestran variaciones al alza en algunos segmentos.

Desde la Casa Blanca, el portavoz Kush Desai defendió que el informe confirma la solidez del mercado laboral y lo atribuyó a la agenda económica del presidente Donald Trump, destacando el desempeño del sector manufacturero. No obstante, los datos sugieren una moderación generalizada en la contratación.

La Reserva Federal, por su parte, mantiene su atención sobre la evolución del empleo junto a la inflación y el PIB como indicadores clave para la política monetaria. En su última reunión, el banco central mantuvo los tipos de interés entre el 3,5 % y el 3,75 % bajo la dirección de su nuevo presidente, Kevin Warsh.

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