Washington/Teherán/Doha, 29 de junio de 2026.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este lunes que Irán habría solicitado una reunión que, según sus declaraciones, se celebraría “mañana en Doha”, en un nuevo episodio de contradicciones públicas entre Washington y Teherán en medio de la reciente tensión militar y diplomática entre ambos países.
“Irán ha solicitado una reunión. Tendrá lugar mañana en Doha”, escribió Trump en su red Truth Social, insistiendo en la convocatoria pese a que el Gobierno iraní negó horas antes cualquier encuentro formal programado.
Desde Omán, el viceministro de Exteriores iraní, Kazem Gharibabadi, descartó que exista una cita técnica prevista esta semana y precisó que cualquier nueva ronda de conversaciones solo se producirá cuando “se den las condiciones necesarias” y se acuerden previamente fecha y lugar. El diplomático añadió que las consultas con mediadores como Catar continúan, pero sin confirmación de reuniones oficiales en Doha.
La discrepancia pública refleja el nivel de incertidumbre que rodea las negociaciones entre ambos países, que en las últimas semanas han pasado de un intento de distensión a una nueva fase de tensión militar. Según medios internacionales, Estados Unidos e Irán habrían acordado recientemente detener ataques mutuos y retomar el diálogo en territorio catarí, aunque esa versión no ha sido confirmada oficialmente por ambas partes.
En paralelo, las hostilidades han dejado un rastro de escalada: ataques iraníes contra buques en la región, bombardeos estadounidenses sobre objetivos militares en la costa sur iraní y posteriores represalias contra bases estadounidenses en Kuwait y Bahréin.
El viceministro iraní insistió en que, pese a la situación, continúan las conversaciones indirectas con mediadores regionales, especialmente Omán y Catar, considerados actores clave en la desescalada del conflicto.
En este contexto, el estrecho de Ormuz vuelve a situarse en el centro de la tensión geopolítica. Este lunes se celebró en Mascate una reunión del comité conjunto entre Irán y Omán para abordar la seguridad del paso marítimo, por el que circula una parte significativa del comercio global de petróleo. Las autoridades iraníes destacaron que el encuentro abordó tanto la situación actual como los posibles marcos legales para la gestión futura de la vía estratégica.
Sin embargo, las posturas entre las partes siguen siendo divergentes, mientras la región intenta evitar una nueva escalada que podría afectar al suministro energético global.








