Londres, 18 junio.- El emblemático roble milenario conocido como el “Major Oak”, uno de los árboles más famosos del Reino Unido y vinculado a la leyenda de Robin Hood, ha sido declarado muerto tras no haber brotado hojas esta primavera, según confirmó la Real Sociedad para la Protección de las Aves (RSPB).
El árbol, situado en el bosque de Sherwood en Nottinghamshire, tenía aproximadamente 1.200 años de antigüedad y durante siglos fue considerado un símbolo natural e histórico de la tradición inglesa. Sin embargo, los expertos señalan que la presión humana acumulada durante décadas habría sido un factor decisivo en su deterioro.
Según el organismo conservacionista, el problema principal fue la compactación del suelo provocada por millones de visitantes que acudieron a contemplar el árbol, lo que impidió que el agua llegara adecuadamente a sus raíces. A esto se suman los efectos del cambio climático, las sequías recientes y las intervenciones estructurales realizadas para sostener sus enormes ramas.
“Que el árbol no haya producido hojas este año es desgarrador para todos”, lamentó Hollie Drake, portavoz de la RSPB, al confirmar que el Major Oak ya no muestra signos de vida activa.
Aunque en el pasado ya se habían difundido rumores sobre su posible muerte, la organización siempre había mantenido que el árbol seguía vivo. Esta vez, sin embargo, los expertos han confirmado su colapso definitivo tras analizar su sistema radicular, que se encontraba gravemente deteriorado y sin nutrientes suficientes.
El Major Oak debe su nombre a una referencia histórica del siglo XVIII y ha estado protegido desde la década de 1970 por una valla que intentaba limitar el impacto de los visitantes. Aun así, su fama como supuesto refugio del legendario Robin Hood convirtió el lugar en una de las atracciones naturales más visitadas del Reino Unido.
Con su muerte, conservacionistas advierten de la fragilidad de los árboles centenarios en Europa y del impacto acumulado del turismo y el cambio climático sobre estos ecosistemas únicos.
“Los árboles antiguos como el Major Oak son esenciales para la salud del bosque, pero desaparecen en silencio”, advirtió Ed Pyne, del Woodland Trust.
El bosque de Sherwood, además de su valor mitológico, también tuvo importancia histórica como fuente de madera para la Marina Real británica y la construcción de edificios emblemáticos como la Catedral de San Pablo en Londres.
La caída del Major Oak marca así el final de un icono natural que durante siglos unió historia, leyenda y patrimonio ambiental en el corazón de Inglaterra.








