Caracas, 23 de mayo.- Dos aeronaves militares estadounidenses sobrevolaron este sábado la capital venezolana como parte de un simulacro de evacuación realizado en la embajada de United States en Venezuela, en medio del clima de tensión política que vive el país tras la captura del expresidente Nicolás Maduro durante una operación militar ocurrida a comienzos de año.
Las maniobras habían sido anunciadas previamente por el canciller venezolano Yván Gil, quien aseguró que el ejercicio fue autorizado por el gobierno venezolano y que formaba parte de protocolos habituales de seguridad diplomática ante posibles emergencias o contingencias.
Sin embargo, el comunicado oficial difundido inicialmente por el canciller fue eliminado posteriormente de su cuenta en Telegram, lo que generó interrogantes y nuevas especulaciones sobre el alcance real de la operación.
Desde primeras horas de la mañana se observaron movimientos de vehículos de emergencia, personal de rescate y medidas especiales de seguridad en la sede diplomática estadounidense ubicada en Caracas.
Poco después de las 10:00 de la mañana aterrizaron en la embajada dos aeronaves Boeing V-22 Osprey, de las cuales descendieron militares estadounidenses que participaron en el operativo de simulación.
La propia embajada de Estados Unidos publicó imágenes del aterrizaje y de las maniobras en sus redes sociales oficiales.
Mientras tanto, un pequeño grupo de manifestantes se concentró en una plaza del centro de Caracas para protestar contra el ejercicio militar, calificándolo como una amenaza a la soberanía venezolana. Los asistentes exhibieron pancartas y consignas contra Washington y la presencia militar estadounidense en el país.
El simulacro se produce casi cinco meses después de la operación militar ejecutada el 3 de enero, cuando fuerzas especiales estadounidenses ingresaron en territorio venezolano y capturaron a Nicolás Maduro en Caracas.
Tras aquel operativo, Delcy Rodríguez asumió la presidencia interina de Venezuela y posteriormente recibió reconocimiento diplomático por parte de Washington, que además levantó las sanciones que anteriormente pesaban sobre la dirigente venezolana.
La situación continúa generando fuerte repercusión política dentro y fuera de Venezuela, mientras persiste la incertidumbre sobre la estabilidad institucional del país y el futuro de las relaciones entre Caracas y Washington.







