LA HABANA, 21 abr.- El gobierno de Cuba confirmó que sostuvo recientemente una reunión bilateral con funcionarios de Estados Unidos en La Habana, en medio de la creciente tensión provocada por el cerco petrolero impuesto por Washington desde enero, que ha agravado la crisis energética en la isla.

El encuentro se realizó entre representantes de la cancillería cubana y funcionarios del Departamento de Estado estadounidense. Según explicó Alejandro García del Toro, subdirector de asuntos estadounidenses del Ministerio de Relaciones Exteriores, el diálogo fue “serio y respetuoso”, desmintiendo versiones sobre supuestos ultimátums o exigencias unilaterales por parte de Washington.

Aunque no se revelaron detalles específicos, el funcionario señaló que se abordaron temas de interés bilateral, incluyendo asuntos en los que persisten diferencias. Desde La Habana, se reiteró que la principal prioridad es el levantamiento del bloqueo energético, al que califican como un “castigo colectivo” que limita severamente el acceso a combustibles.

La crisis se intensificó tras las medidas adoptadas por el presidente Donald Trump, quien endureció las sanciones luego de acciones contra Venezuela y la captura del mandatario Nicolás Maduro, uno de los principales aliados energéticos de la isla.

Como consecuencia, Cuba ha enfrentado meses de escasez de combustible, apagones prolongados y paralización parcial de actividades económicas. Actualmente, el país produce apenas el 40 % del combustible que necesita, lo que ha obligado a racionar el suministro y depender de envíos puntuales, como los procedentes de Rusia.

Reportes de medios estadounidenses señalaron que en las conversaciones se habrían planteado temas como la liberación de presos políticos, reformas económicas e incluso la posible introducción del sistema de internet satelital Starlink, aunque estas versiones no fueron confirmadas por el gobierno cubano.

El contexto político se mantiene tenso. El presidente Miguel Díaz-Canel afirmó recientemente que Estados Unidos carece de argumentos para una acción militar contra la isla y aseguró que el país está preparado para defenderse ante cualquier escenario.

Las conversaciones se producen en un momento delicado para ambos países, con expectativas inciertas sobre una posible distensión o un nuevo endurecimiento de las relaciones bilaterales.

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