MALABO, 21 abr.- El papa León XIV llegó este martes a Guinea Ecuatorial en la etapa final de su gira africana, en una visita cargada de simbolismo y retos diplomáticos debido al contexto político del país, gobernado desde 1979 por Teodoro Obiang Nguema Mbasogo.
Multitudes se congregaron desde el aeropuerto hasta la capital para recibir al pontífice, en lo que representa la primera visita papal desde la realizada por Juan Pablo II en 1982. La llegada de León XIV generó entusiasmo entre los fieles en un país donde cerca del 75 % de la población se identifica como católica.
El viaje del pontífice se produce en medio de fuertes críticas internacionales al gobierno ecuatoguineano por presuntos casos de corrupción, autoritarismo y violaciones de derechos humanos. A pesar de la riqueza petrolera —que representa más del 90 % de las exportaciones— más de la mitad de la población vive en la pobreza, según organismos internacionales.
Durante su gira por África, el papa ya ha dejado claros mensajes contra la corrupción y la desigualdad. En su reciente paso por Camerún, donde se reunió con el presidente Paul Biya, el pontífice instó a romper “las cadenas de la corrupción” y advirtió sobre los efectos del enriquecimiento desmedido en las estructuras de poder.
En Guinea Ecuatorial, el papel de la Iglesia católica es particularmente complejo, dado su estrecho vínculo con las estructuras del Estado. Activistas y expertos señalan que esta relación se mueve entre la colaboración institucional y la necesidad de mantener una voz crítica frente a las desigualdades sociales.
El pontífice tiene previsto reunirse con el presidente Obiang, así como pronunciar discursos ante autoridades políticas y académicas. Además, celebrará actos religiosos, visitará un hospital psiquiátrico y una prisión, y sostendrá encuentros con jóvenes y familias.
Antes de concluir su visita, el papa también rendirá homenaje a las víctimas de la explosión ocurrida en 2021 en la ciudad de Bata, un suceso que dejó más de 100 fallecidos y que fue atribuido a la manipulación negligente de explosivos en un cuartel militar.
La visita de León XIV es vista tanto como un gesto pastoral hacia una población profundamente religiosa, como una oportunidad para poner el foco internacional sobre la situación política y social de uno de los países más herméticos de África.





