OTTAWA, 21 abr.- Convencer a la población para que se vacune se ha convertido en un reto creciente para las autoridades sanitarias en Canadá, en un contexto donde las hospitalizaciones por enfermedades respiratorias prevenibles han aumentado más de un 100 % en el período 2024-2025 respecto a hace cinco años, según datos del Instituto Canadiense de Información sobre la Salud. En total, el país registró unas 57.700 hospitalizaciones en 2024, equivalentes a 142 casos por cada 100.000 habitantes, con Quebec superando esa media y Ontario ligeramente por debajo.

El COVID-19 fue responsable de más del 40 % de los ingresos hospitalarios, mientras que la gripe y el virus respiratorio sincitial concentraron conjuntamente el 51 %. El impacto se concentra especialmente en los grupos más vulnerables: casi la mitad de los hospitalizados tenían 75 años o más, y los niños de entre 0 y 4 años representaron el 20 %.

Las autoridades sanitarias advierten que el descenso en la cobertura vacunal está directamente relacionado con esta presión sobre el sistema de salud. Caroline Quach-Thanh, directora nacional de salud pública en Quebec, reconoció que la tasa de vacunación en mayores de 75 años está por debajo del 60 %, lejos del objetivo del 80 %. Según explicó, existe un “cansancio” hacia las vacunas tras la pandemia, lo que obliga a replantear las estrategias de comunicación.

Los expertos también subrayan el alto costo económico del fenómeno. El tratamiento hospitalario por COVID-19 tuvo un costo promedio de 28.500 dólares por paciente en 2024, con estancias de hasta 23 días, mientras que la gripe implicó gastos de entre 14.000 y 20.000 dólares por ingreso.

Desde el sistema sanitario insisten en que reforzar la vacunación no solo reduce hospitalizaciones, sino que también alivia la presión sobre hospitales y recursos públicos, en un escenario que ya se considera parte de la “nueva normalidad” de las enfermedades respiratorias estacionales.

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