Washington, 27 mar.- Una delegación enviada por la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, inició este jueves una visita oficial en Washington con el objetivo de fortalecer los vínculos con la Administración del presidente Donald Trump y avanzar en la reactivación de la presencia diplomática venezolana en la capital estadounidense.

La misión está encabezada por el Encargado de Negocios, Félix Plasencia, y el viceministro para Europa y América del Norte, Oliver Blanco, quienes iniciaron su agenda con una reunión con el subsecretario de Estado, Christopher Landau.

Según explicó Blanco, el encuentro tuvo como finalidad explorar oportunidades para fortalecer la relación bilateral y abrir nuevas vías de cooperación entre ambos países, en un contexto de progresivo restablecimiento de contactos diplomáticos. La agenda contempla nuevas reuniones con autoridades estadounidenses en los próximos días.

Por su parte, Plasencia indicó que la misión responde a una instrucción directa de Rodríguez para retomar la presencia diplomática venezolana en Washington y atender asuntos de interés para los ciudadanos venezolanos en Estados Unidos.

Agenda marcada por el hermetismo

La llegada de la delegación se produjo en medio de un fuerte hermetismo, apenas dos días después de que Caracas anunciara el viaje sin detallar nombres ni fechas. Este movimiento diplomático ocurre en un momento clave para la relación bilateral, tras años de ruptura formal desde 2019 y en medio de un proceso gradual de acercamiento.

La visita coincide además con la comparecencia en Nueva York del expresidente venezolano Nicolás Maduro, detenido junto a Cilia Flores por cargos de narcotráfico, lo que añade tensión al escenario político entre ambos países.

Un paso inédito en la nueva relación bilateral

El encuentro en Washington marca un precedente en la relación entre la Administración Trump y Caracas, que en los últimos meses ha mostrado señales de apertura tras contactos previos entre altos funcionarios de ambos gobiernos.

En este contexto, el Departamento del Tesoro estadounidense ha comenzado a flexibilizar ciertos mecanismos regulatorios para facilitar la actividad de empresas energéticas en Venezuela, así como la importación de crudo, en un intento por reactivar la cooperación económica bajo nuevas condiciones.

La visita de la delegación venezolana se interpreta como un paso clave en la reconfiguración de las relaciones diplomáticas, con el objetivo de restablecer canales formales de diálogo y avanzar en una agenda común tras años de tensiones políticas.

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