Washington, 17 Dic.— El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó este martes el “bloqueo total y completo” de todos los petroleros sancionados que entren o salgan de Venezuela, una medida que marca una nueva escalada en la presión de Washington contra el Gobierno del presidente venezolano Nicolás Maduro.
En un mensaje publicado en su red social Truth Social, Trump afirmó que Venezuela “está rodeada” por “la armada más grande jamás reunida en la historia de Suramérica” y advirtió que la conmoción será “como nunca antes” hasta que el país suramericano “devuelva todo el petróleo, las tierras y otros activos que robaron previamente” a Estados Unidos.
El mandatario republicano anunció así un endurecimiento del operativo militar estadounidense en el Caribe, que inicialmente había sido presentado como una acción dirigida a combatir organizaciones del narcotráfico, pero que ahora se amplía con un bloqueo directo a los petroleros vinculados a sanciones internacionales.
Trump acusó al Gobierno venezolano de utilizar el petróleo de “yacimientos robados” para financiar “narcoterrorismo, trata de personas, asesinatos y secuestros”, reforzando su discurso de confrontación directa contra el régimen chavista.
Hasta el momento, no está claro cuántos buques petroleros resultarían afectados por la orden presidencial ni cuáles serían las consecuencias inmediatas para la industria petrolera venezolana, ya golpeada por sanciones y restricciones internacionales.
Incautación del buque Skipper
La orden de Trump se produce días después de que el Comando Sur de Estados Unidos incautara el petrolero Skipper, que transportaba crudo venezolano y fue interceptado en aguas del Caribe bajo una orden judicial.
Washington había sancionado al buque en 2022 por sus vínculos con una supuesta “flota sombra” dedicada al transporte de crudo venezolano y por presuntas violaciones al régimen de sanciones. Tras la incautación, las autoridades estadounidenses trasladaron el navío a un puerto de EE.UU. para iniciar un proceso legal de decomiso de la carga.
Desde agosto, el Comando Sur ha reportado la interdicción de más de 30 embarcaciones presuntamente ligadas al narcotráfico en el Caribe y el Pacífico Oriental, aunque la incautación de un petrolero marcó un punto de inflexión en la estrategia estadounidense.
Esta acción ha contribuido a una reducción de los embarques de crudo venezolano y ha elevado el riesgo de nuevas incautaciones de buques sancionados en aguas cercanas al país.
Venezuela denuncia una “amenaza grotesca”
El Gobierno de Venezuela reaccionó con dureza y calificó el anuncio de Trump como una “grotesca amenaza”, al considerar que pretende imponer de forma “absolutamente irracional” un bloqueo militar naval con el objetivo de “robar las riquezas del país”.
En un comunicado oficial, la Administración de Nicolás Maduro acusó al presidente estadounidense de violar el derecho internacional, el libre comercio y la libre navegabilidad, calificando la medida como una “amenaza temeraria y grave”.
Caracas sostuvo que la “verdadera intención” de Trump ha sido siempre apropiarse del petróleo, las tierras y los minerales venezolanos mediante “campañas de mentiras y manipulaciones”, y denunció que el mandatario estadounidense “asume en sus redes sociales que las riquezas de Venezuela le pertenecen”.
El Ejecutivo venezolano reafirmó su soberanía sobre los recursos naturales y su derecho a la libre navegación en el mar Caribe y los océanos del mundo, y anunció que su embajador ante la ONU denunciará de inmediato lo que considera una grave violación del derecho internacional.
“Venezuela jamás volverá a ser colonia de imperio ni de poder extranjero alguno”, concluyó el comunicado, que también hizo un llamado al pueblo estadounidense y a la comunidad internacional a rechazar la amenaza anunciada por Washington.








