Washington, 6 ago.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, planea reunirse en persona con su homólogo ruso, Vladimir Putin, la próxima semana, en un movimiento que podría marcar un giro decisivo en el conflicto entre Rusia y Ucrania. Posteriormente, Trump tiene previsto organizar un encuentro trilateral con Putin y el presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, según informaron The New York Times, CNN y Fox News.

El anuncio se conoció tras una llamada telefónica sostenida el miércoles entre Trump y varios líderes europeos, en la que el mandatario estadounidense reveló sus intenciones de liderar personalmente las negociaciones. No está confirmado aún si Putin y Zelensky aceptarán la invitación.

“La parte rusa ha manifestado su interés en reunirse con el presidente Trump, y él está dispuesto a sentarse tanto con Putin como con Zelensky”, aseguró Karoline Leavitt, portavoz de la Casa Blanca.

El enviado especial de Trump, el empresario Steve Witkoff, se reunió este mismo miércoles con Putin en el Kremlin, en lo que fue descrito como un encuentro “muy productivo”. El propio Trump celebró los resultados a través de su red Truth Social: “¡Se lograron grandes avances!”, escribió, y agregó que luego informó a varios aliados europeos sobre el desarrollo del diálogo.

El expresidente ya había sostenido un encuentro privado con Zelensky a principios de este año, durante el funeral del Papa Francisco en Roma. Desde entonces, ha intensificado su participación en los esfuerzos diplomáticos para alcanzar un alto el fuego en Ucrania, aunque también ha expresado frustración por la falta de avances.

En los últimos meses, Trump ha combinado una política de presión hacia Moscú —con amenazas de sanciones secundarias— con gestos orientados a facilitar la negociación. No obstante, recientemente ha criticado públicamente a Putin por lo que considera una estrategia dilatoria. De igual forma, ha mostrado escepticismo hacia el gobierno ucraniano: en una reunión en la Casa Blanca, reprendió a Zelensky frente a las cámaras por su insistencia en recibir más apoyo militar estadounidense.

Mientras tanto, la administración Trump ha aprobado nuevas ventas de armas a aliados de la OTAN para reforzar la defensa de Ucrania, lo que refleja un enfoque dual: presión militar combinada con apertura diplomática.

La reunión propuesta, de concretarse, sería el primer cara a cara entre los tres líderes desde el inicio de la invasión rusa a Ucrania en 2022, y podría sentar las bases para un eventual acuerdo de paz.

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