WASHINGTON, 21 julio.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, está promoviendo una iniciativa para negociar un cese al fuego en Gaza, según confirmó este lunes su secretaria de prensa, Karoline Leavitt, quien señaló que el mandatario desea que “la matanza termine” y ha manifestado profunda preocupación por el aumento de víctimas civiles en el conflicto.

Durante declaraciones a periodistas frente a la Casa Blanca, Leavitt calificó la situación como “bastante brutal”, afirmando que Trump «nunca quiere ver más muertes» y que uno de sus objetivos prioritarios es la liberación de todos los rehenes en Gaza.

El conflicto entre Israel y Hamas se intensificó recientemente con un ataque terrestre israelí en Deir al Balah, y con reportes de palestinos muertos al intentar recibir ayuda humanitaria. La portavoz aseguró que el presidente Trump “no ha soportado ver esas imágenes de mujeres y niños sufriendo hambre”, y enfatizó su intención de que la ayuda humanitaria se entregue “de manera pacífica” y sin que llegue a manos de Hamas.

Uno de los incidentes más recientes involucró un convoy humanitario de la ONU en el norte de Gaza, donde docenas de palestinos murieron. El Ejército de Defensa de Israel (IDF) reconoció haber disparado “tiros de advertencia”, alegando que un grupo se acercó de forma amenazante. Israel sostiene que Hamas ha exagerado la cifra de fallecidos, dificultando la verificación debido a la prohibición de ingreso a periodistas extranjeros en Gaza.

En este contexto, la administración Trump ha respaldado a la Gaza Humanitarian Foundation (GHF), organización que distribuye alimentos mediante un nuevo mecanismo que busca impedir que Hamas se apropie de los recursos. Sin embargo, el sistema presenta desafíos: obliga a los civiles a cruzar zonas controladas por el IDF, y no verifica a todos los beneficiarios, generando riesgos de acceso por parte de actores no deseados. Hamas ha advertido a la población sobre cooperar con la GHF.

Consultada sobre la relación entre Trump y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, Leavitt indicó que mantienen “una buena relación de trabajo” y se comunican con frecuencia. Sin embargo, reconoció que Trump quedó “sorprendido” por los recientes bombardeos israelíes en Siria y por el ataque del IDF a la única iglesia católica en Gaza.

El presidente estadounidense llamó personalmente a Netanyahu para exigir explicaciones, y Israel se disculpó por el ataque a la iglesia, comprometiéndose a investigar. Mientras tanto, altos funcionarios estadounidenses —citados por Axios— expresaron su frustración por las acciones israelíes en Siria, alertando que podrían desestabilizar el frágil liderazgo respaldado por Washington en la región.

La posición de Trump frente al conflicto refleja un enfoque pragmático orientado a reducir las bajas civiles, garantizar el flujo controlado de ayuda humanitaria y mantener estabilidad regional, sin romper los lazos estratégicos con Israel.

Publicidad