PARÍS, 26 DE MAYO. El debut de Rafael Nadal en el Abierto de Francia sobre la pista principal del torneo se remonta al 25 de mayo de 2005. Aquel día, un joven Nadal derrotó a Xavier Malisse en sets corridos durante la segunda ronda. Su camino en París comenzó con un récord perfecto de 2-0, sentando las bases para lo que eventualmente se convertiría en una impresionante marca de 112-4 y 14 títulos en Roland Garros.
Dos décadas después de aquella victoria inaugural, este domingo ofreció un momento de reflexión y reconocimiento. En lugar de competir bajo los vítores del público en la cancha Philippe Chatrier, Nadal fue homenajeado por la Federación Francesa de Tenis por su legado incomparable en la arcilla roja.
«Celebrando al Rey», fue como describieron el evento desde la cuenta oficial de Roland Garros en redes sociales. Sin embargo, no había un horario fijo para la ceremonia. La misma estaba programada para comenzar tras la conclusión de los tres partidos de la jornada diurna en Chatrier, estimándose que tendría lugar alrededor de las cinco o seis de la tarde, hora local (11 de la mañana o mediodía ET).
El primer día del segundo Grand Slam de la temporada contó con varios nombres destacados en acción: Aryna Sabalenka, número uno del mundo; Jasmine Paolini, dos veces subcampeona de un major; Ben Shelton, semifinalista del Abierto de Estados Unidos; y los medallistas olímpicos de París Zheng Qinwen y Lorenzo Musetti. A pesar de la presencia de estas estrellas, probablemente ninguno capturó más atención y admiración que el exjugador de 38 años con 22 títulos de Grand Slam en su haber, conocido universalmente como «Rafa».
Nadal, quien disputó su último partido competitivo en la Copa Davis en noviembre pasado, sigue siendo una figura reverenciada en el tenis mundial. Algunos aficionados cuestionaron si el homenaje realizado tras su última aparición competitiva en Roland Garros estuvo a la altura de su grandeza. Feliciano López, director del evento en esa ocasión, tuvo que salir a defender la organización del tributo.
Otros torneos también han reprogramado sus propios homenajes a Nadal esta temporada. Monte Carlo, Barcelona y Roma forman parte de los escenarios que decidieron posponer sus celebraciones, asegurándose de rendirle un tributo digno de su inmenso legado.
Mientras tanto, el eco de su reinado en la arcilla sigue resonando en cada esquina de Roland Garros, recordándonos por qué Rafael Nadal será siempre considerado el monarca indiscutible de este mítico torneo.








