Bogotá, 24 de mayo.- El senador y politólogo Ariel Ávila ofrece una mirada crítica pero empática sobre la gestión del presidente colombiano Gustavo Petro, en su nuevo libro titulado Así Gobierna Petro. A través de sus páginas, Ávila disecciona los logros, fracasos y desafíos del primer gobierno de izquierda en la historia reciente de Colombia, destacando cómo el tropiezo de Petro no solo afecta al mandatario, sino también al bloque alternativo y al sistema democrático del país.


Un «Reformismo Radical» bajo Fuego

Ávila parte de una premisa central: un gobierno como el de Petro, que describe como «de única oportunidad» y «reformismo radical», enfrenta una lupa implacable. Cualquier error o paso en falso no tiene perdón ni margen de maniobra en un contexto político polarizado y un Congreso fragmentado.

Desde esta perspectiva, el senador aborda episodios clave del mandato de Petro, desde los consejos de ministros televisados hasta su uso intensivo de redes sociales como X (antes Twitter). También señala problemas estructurales, como la inexperiencia de su equipo, la rotación constante de ministros y los escándalos de corrupción que han marcado su administración.

«Todos esperábamos que esto fuera duro, que existiera inestabilidad política, problemas de gobernabilidad, pero lo que no esperábamos eran tantos casos de corrupción,» reconoce Ávila.

Estos casos incluyen presuntos manejos irregulares de dineros de campaña y contratos públicos, que involucran a personas cercanas al presidente. Para el autor, estas situaciones han minado la credibilidad del gobierno y debilitado su capacidad para implementar su agenda transformadora.


Un Estilo de Liderazgo Confrontacional

El legislador por Alianza Verde, partido que inicialmente apoyó a Petro pero luego se distanció, explica que muchos de los problemas del presidente son consecuencia de sus propias decisiones y el equipo político que eligió. Un ejemplo claro es el actual ministro del Interior, Armando Benedetti, quien ha sido denunciado por maltrato, acoso o abuso contra mujeres.

Además, Ávila describe a Petro como un líder impulsivo y confrontacional, con un estilo que ya mostró cuando fue alcalde de Bogotá entre 2012 y 2016. Según el autor, poco ha cambiado desde entonces:

«Muy poco ha cambiado de él. Siempre ha gobernado con terquedad, confrontación e impulsividad. Tiene norte, pero no es muy amigo de los detalles.»

Este enfoque mediático y extremo ha caracterizado su mandato presidencial. Petro tiende a «saltar la cerca» constantemente, llevando las cosas al límite y generando tanto admiración como rechazo en sectores opuestos del espectro político.


El Saboteo Legislativo y la Consulta Popular

Uno de los momentos más críticos para el gobierno ocurrió en 2023, cuando la controvertida reforma de salud provocó la pérdida de la coalición amplia y las mayorías legislativas. Desde entonces, según Ávila, comenzó un «saboteo total» por parte del Congreso.

El más reciente capítulo de este bloqueo fue la derrota de la consulta popular, una iniciativa bandera del gobierno para llevar a votación su reforma laboral. Propuestas como reducir la jornada laboral, otorgar licencias por salud menstrual y garantizar salarios dignos para el campo quedaron truncadas tras ser rechazadas en el Senado.

Petro calificó la votación de «fraude», pero Ávila discrepa:

«Simplemente el gobierno no sumó los votos que necesitaba.»

Sin embargo, el senador considera que esta derrota puede ser una «total victoria» para Petro en términos políticos. Le permite argumentar que «no lo dejan gobernar», una narrativa que ha ayudado a subir su popularidad en las encuestas recientes.


¿Qué Viene para el Futuro?

Con el tiempo en contra, Ávila descarta que el gobierno logre aprobar más reformas significativas antes de finalizar su mandato. La única posibilidad remota sería la reforma laboral, aunque tanto el Ejecutivo como la oposición parecen centrados ahora en la campaña electoral anticipada.

Para las elecciones de 2026, el politólogo prevé un panorama complicado para la izquierda. Reconoce que mantener la presidencia será «muy difícil» debido a la fragmentación del Congreso y la incertidumbre sobre si el triunfo será para el centro o la derecha.

«Está aún muy abierto,» afirma Ávila, aunque destaca que uno de los grandes logros de Petro ha sido «patear el tablero político» y abrir espacio para nuevas discusiones en Colombia.


Un Balance entre Crítica y Empatía

A lo largo de la entrevista, Ávila navega entre la crítica y la empatía hacia Petro. Por un lado, reconoce que el presidente ha cometido errores significativos y ha enfrentado resistencia institucional. Por otro, entiende que las expectativas desbordadas y la falta de apoyo legislativo han limitado su capacidad para cumplir con su ambiciosa agenda.

El senador concluye señalando que el verdadero impacto de Petro se medirá no solo en sus logros o fracasos, sino en cómo su gobierno ha transformado el debate político en Colombia.

«Uno de los grandes logros de Petro fue haber pateado el tablero político,» sentencia Ávila, dejando una puerta abierta para futuras reflexiones sobre el legado del primer gobierno de izquierda en el país.

Publicidad