Edmonton, 10 de septiembre.- La franquicia canadiense de la NHL, Edmonton Oilers, confirmó la contratación del delantero Alex Formenton mediante un acuerdo de un año y el salario mínimo de la liga de 850.000 dólares. El movimiento ha desatado una inmediata conmoción en el hockey profesional, dado que el atacante de 26 años regresa a la liga norteamericana tras su paso por Europa y luego de haber sido absuelto en un controvertido e histórico juicio por agresión sexual en Ontario.
Formenton, quien fue seleccionado en la segunda ronda del Draft de 2017 por los Ottawa Senators, cuenta con un registro de 109 partidos en la NHL, en los cuales acumuló 23 goles y 16 asistencias. Durante las últimas tres temporadas, el veloz extremo izquierdo militó en el club suizo HC Ambri-Piotta, donde registró 52 puntos en 88 encuentros. Su capacidad de aceleración y su efectividad en la eliminación de penalizaciones convirtieron su perfil en una opción deportiva sumamente atractiva para la gerencia de Edmonton, que buscaba reforzar sus líneas inferiores con un costo financiero mínimo.
Tras oficializarse el fichaje, Formenton compareció ante los medios de comunicación locales para expresar su gratitud hacia la directiva de la organización, incluyendo al propietario Daryl Katz y al gerente general Stan Bowman. «Ha sido un camino extremadamente duro para mí y para mi familia, pero estoy muy agradecido por esta oportunidad y espero aprovecharla al máximo», afirmó el jugador, destacando que el proceso legal en el que se vio envuelto concluyó de manera transparente con su absolución por parte de los tribunales.
No obstante, la decisión ha generado una profunda fractura en las opiniones de la afición y la prensa especializada. Mientras algunos analistas e hinchas consideran la firma como un movimiento inteligente de bajo riesgo deportivo que respeta el principio de presunción de inocencia tras el fallo judicial, sectores críticos sostienen que este tipo de contrataciones deteriora la cultura ética de la liga y de la franquicia, cuestionando los criterios morales aplicados en el deporte de alto rendimiento.
Con este acuerdo, los Edmonton Oilers asumen un complejo desafío tanto en la gestión de la dinámica interna del vestuario como en el manejo de su imagen pública de cara al resto de la temporada. El desempeño del atacante sobre el hielo y la respuesta de las tribunas determinarán si el arriesgado movimiento se traduce en un éxito operativo o si la presión mediática continuará gravitando sobre el entorno de la organización.








