Nueva York, 20 agosto.- El exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, Gerardo Mérida Sánchez, salió el pasado 11 de agosto de la cárcel federal de Nueva York donde permanecía detenido, según pudo comprobar EFE en el registro oficial de presos federales de Estados Unidos.

Mérida, de 66 años, dejó de aparecer en el registro público de la Agencia Federal de Prisiones de Estados Unidos (BOP), aunque hasta ahora las autoridades no han informado oficialmente cuál es su nueva situación.

Su salida se produjo después de que fuera aplazada, sin explicación pública, la tercera audiencia de su proceso, que estaba prevista para el 4 de agosto en el Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York, en Manhattan.

Audiencia fue aplazada y no se fijó nueva fecha

Durante la primera audiencia, el exfuncionario mexicano se declaró no culpable de los cargos de conspiración para importar narcóticos, posesión de armas y conspiración para poseer armas que pesan en su contra.

Tras la suspensión de la última vista, el tribunal no estableció una nueva fecha para continuar con el proceso.

Mérida se entregó a las autoridades estadounidenses el pasado 11 de mayo en Arizona y posteriormente fue trasladado a Nueva York para enfrentar las acusaciones federales.

La desaparición de su nombre del registro penitenciario podría significar que se encuentra en libertad, aunque también existe la posibilidad de que haya sido trasladado a otra institución bajo custodia federal. Hasta el momento, no se ha informado oficialmente cuál de estas situaciones corresponde a su caso.

Negociaciones con la Fiscalía

Medios estadounidenses han señalado que el exsecretario podría estar negociando un acuerdo con la Fiscalía, aunque las autoridades no han confirmado públicamente que exista un pacto.

El general retirado del Ejército mexicano es considerado por Washington una figura relevante dentro de una presunta estructura de protección al Cártel de Sinaloa, en una investigación que también involucra al exgobernador del estado, Rubén Rocha.

En abril, el Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó cargos contra Rocha y otros nueve funcionarios por presuntos delitos relacionados con narcotráfico y vínculos con el Cártel de Sinaloa.

Rocha obtuvo en mayo una licencia temporal para separarse del cargo mientras continúa la investigación.

El caso de Mérida forma parte de una ofensiva de las autoridades estadounidenses contra funcionarios mexicanos presuntamente vinculados con organizaciones del narcotráfico, aunque el exsecretario se ha declarado no culpable de los cargos que enfrenta.

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