Bogotá, 11 agosto.- El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió Colombia este lunes no tiene una relación tectónica directa con los recientes terremotos registrados en Venezuela, pese a la similitud de sus magnitudes. Expertos explicaron que ambos fenómenos se originaron en mecanismos geológicos diferentes.
Viviana Dionisio, sismóloga de la Red Sismológica Nacional de Colombia, explicó que el movimiento ocurrido en Colombia tuvo su epicentro en San José del Palmar, Chocó, cerca de los límites con Risaralda y Valle del Cauca, a unos 103 kilómetros de profundidad.
De acuerdo con la especialista, se trató de un sismo de profundidad intermedia asociado principalmente a un mecanismo de subducción, relacionado con la interacción entre la placa de Nazca y la placa Sudamericana.
La subducción ocurre cuando una placa tectónica se introduce por debajo de otra y genera una acumulación de energía que puede liberarse mediante terremotos de gran magnitud. Este mecanismo es característico de zonas sísmicamente activas como Chile, Ecuador y Japón.
Los terremotos de Venezuela tuvieron otro origen
Los sismos registrados recientemente en Venezuela, aunque alcanzaron magnitudes similares, tuvieron un origen diferente. Según Dionisio, estos movimientos estuvieron vinculados con la interacción entre las placas Caribe y Sudamericana, mediante un movimiento lateral o de rumbo.
La principal diferencia también está en la profundidad. Mientras el terremoto colombiano se produjo a unos 103 kilómetros, los movimientos registrados en Venezuela fueron más superficiales.
Los terremotos superficiales pueden provocar una mayor intensidad de las ondas sísmicas en las zonas cercanas al epicentro debido a que estas recorren una distancia menor hasta alcanzar la superficie. En los sismos más profundos, las ondas atraviesan una mayor cantidad de material y pueden perder parte de su energía.
Sin embargo, la profundidad no es el único factor que determina la gravedad de los daños. También influyen la calidad de las construcciones, las características del terreno, la distancia al epicentro y la vulnerabilidad de las poblaciones afectadas.
Colombia mantiene una elevada amenaza sísmica
La ubicación de Colombia convierte al país en una zona de importante actividad sísmica debido a la interacción de varias placas tectónicas y a la existencia de numerosas fallas, particularmente en la región de los Andes y el Pacífico.
Por ello, los especialistas consideran que la ocurrencia de un terremoto de gran magnitud en el departamento del Chocó está relacionada con la dinámica tectónica del occidente colombiano y la interacción entre las placas de Nazca y Sudamericana.
El Servicio Geológico Colombiano informó que después del terremoto se habían registrado 33 réplicas, incluida una de magnitud 4,8.
Dionisio señaló que es normal que un terremoto de esta magnitud genere réplicas durante los días o semanas siguientes y que, por lo general, estas disminuyan progresivamente tanto en frecuencia como en intensidad.
No es posible predecir las réplicas
El sismólogo y profesor del Departamento de Geociencias de la Universidad de los Andes, Rodrigo León, recordó que los terremotos no pueden predecirse y que tampoco es posible determinar con anticipación cuándo ocurrirá una réplica.
El especialista advirtió además que no se puede descartar completamente la posibilidad de que se produzcan nuevos movimientos de mayor magnitud, aunque la secuencia posterior al terremoto normalmente tiende a disminuir.
La magnitud de los daños registrados en Colombia ha sido extensa, pero León consideró que, teniendo en cuenta la fuerza del terremoto, las consecuencias podrían haber sido todavía mayores.








