La Habana, 3 Agosto.- Cuba amaneció este lunes con gran parte de su población sin servicio eléctrico tras registrarse un nuevo apagón nacional, el sexto que afecta a toda la isla en lo que va de 2026, en medio de una prolongada crisis energética que continúa golpeando al país.
La desconexión del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) ocurrió durante la noche del domingo, cuando la red colapsó y dejó sin suministro a la mayoría de los más de 9 millones de habitantes. La estatal Unión Eléctrica de Cuba (UNE) informó que los equipos técnicos iniciaron inmediatamente las labores para restablecer el servicio.
El proceso de recuperación comenzó mediante la creación de pequeñas zonas con generación independiente, conocidas como “islas eléctricas”, destinadas principalmente a garantizar el funcionamiento de hospitales, centros estratégicos y otros servicios esenciales.
Sexto apagón general del año
El nuevo colapso eléctrico se produjo apenas un día después de otro fallo que dejó sin energía a cerca de 4,5 millones de personas en la mitad occidental de la isla.
En esa ocasión, la interrupción fue atribuida a una falla simultánea en varias líneas de transmisión de alta tensión entre las provincias de Matanzas, Cienfuegos y Santa Clara. Hasta ahora, las autoridades cubanas no han informado la causa exacta del apagón nacional registrado el domingo.
La frecuencia de estos cortes refleja la fragilidad del sistema eléctrico cubano, afectado por décadas de falta de inversión, averías constantes y dificultades para acceder a combustible.
Una red eléctrica al límite
La generación termoeléctrica, que representa una parte importante del suministro nacional, enfrenta problemas debido al envejecimiento de sus plantas y a la falta de mantenimiento. Numerosas unidades permanecen fuera de servicio diariamente por reparaciones o fallas técnicas.
Además, la generación distribuida mediante motores que utilizan diésel y fueloil se ha visto limitada por la escasez de combustible importado y las dificultades financieras del Gobierno cubano para adquirir energía en el exterior.
Las autoridades cubanas atribuyen parte del agravamiento de la crisis al embargo petrolero estadounidense, mientras que analistas independientes también señalan problemas estructurales internos, como la falta de inversiones y el deterioro de la infraestructura energética.
Impacto económico y social
La crisis eléctrica ha afectado gravemente la actividad económica de la isla, con interrupciones frecuentes en empresas, comercios y servicios públicos.
Expertos estiman que la recuperación integral del sistema eléctrico requeriría inversiones de entre 8.000 y 10.000 millones de dólares, una cifra difícil de asumir para una economía que atraviesa una profunda crisis desde hace varios años.
Los prolongados apagones han incrementado el malestar social en Cuba, donde en diferentes zonas se han registrado protestas espontáneas, cacerolazos y reclamos ciudadanos por la falta de electricidad y otros servicios básicos.








