Toledo, 20 julio 2026.- El incendio forestal declarado en la Sierra Norte de Guadalajara continúa fuera de control y ya ha arrasado unas 26.000 hectáreas, convirtiéndose en el mayor siniestro de estas características registrado en Castilla-La Mancha. El avance de las llamas ha obligado a evacuar a 28 localidades y ha dejado a alrededor de 1.200 personas desplazadas.
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, informó este lunes tras la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi) que el fuego presenta una enorme complejidad debido a la extensión afectada y a las condiciones del terreno.
“Es, en términos de superficie, el mayor incendio que ha visto Castilla-La Mancha”, afirmó García-Page, quien destacó que el operativo desplegado para combatir las llamas es “histórico”, aunque advirtió de que la situación continúa siendo “muy grave”.
El incendio, iniciado el pasado jueves, mantiene un perímetro de aproximadamente 120 kilómetros después de avanzar cerca de 10 kilómetros durante la noche del domingo. Las autoridades prevén nuevas dificultades debido al empeoramiento de las condiciones meteorológicas durante la tarde.
Evacuaciones y municipios afectados
El avance del fuego obligó a activar el sistema de alerta ES Alert durante la noche del domingo, mientras gran parte de España seguía la final del Mundial de fútbol.
Las últimas evacuaciones afectan a Hiendelaencina, Congostrina y San Andrés del Congosto, elevando a 28 el número total de pueblos desalojados.
Además, permanecen confinadas las localidades de Albendiego, Ujados, Cañamares, La Miñosa y Tordeloso.
Varias carreteras continúan afectadas por el incendio, entre ellas la CM-1004 y GU-189, que permanecen cerradas completamente al tráfico. También existen restricciones parciales en otras vías como la GU-143, GU-144, CM-1006, GU-147, GU-140, GU-151, GU-157 y GU-137.
Protección de viviendas e infraestructuras
Aunque la magnitud del incendio preocupa a los equipos de emergencia, las autoridades han señalado que hasta ahora se ha logrado proteger a la población y limitar los daños materiales.
García-Page explicó que la afección a infraestructuras se ha reducido a “hechos aislados”, entre ellos un hotel rural y una nave industrial.
El presidente regional destacó la colaboración entre administraciones, ayuntamientos, diputaciones, comunidades autónomas y los equipos de extinción que trabajan en la zona.
El fuego se divide en dos frentes y aumenta la presión meteorológica
La consejera de Desarrollo Sostenible de Castilla-La Mancha, Mercedes Gómez, explicó que la cabeza del incendio se ha dividido en dos grandes frentes, donde trabajan principalmente medios aéreos.
Los equipos de emergencia están reforzando las labores terrestres ante la previsión de condiciones meteorológicas adversas.
“De nuevo nos van a complicar la situación”, señaló Gómez, quien indicó que se están ampliando los equipos disponibles para intentar contener el avance de las llamas.
En las tareas participan efectivos de bomberos autonómicos, diputaciones, la Unidad Militar de Emergencias (UME) y equipos de apoyo de la Comunidad de Madrid.
Coste económico y reconstrucción de la zona
El Gobierno de Castilla-La Mancha calcula que el incendio ya ha generado un coste cercano a los 50 millones de euros, aunque García-Page advirtió que será necesario un amplio proceso de recuperación una vez que el fuego quede controlado.
El Consejo de Gobierno regional abordará esta semana medidas para coordinar la reconstrucción de infraestructuras y ayudas destinadas a los municipios afectados.
Mientras continúan los trabajos de extinción, las autoridades mantienen la vigilancia ante un incendio que, por su extensión y velocidad de propagación, se ha convertido en una de las mayores emergencias forestales de la historia reciente de Castilla-La Mancha.








