Bogotá, 14 Julio.- El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, anunció una serie de reformas que comenzará a implementar a partir de su llegada al poder el próximo 7 de agosto, entre ellas la eliminación de la Oficina del Alto Comisionado para la Paz, organismo encargado durante años de liderar los procesos de negociación con grupos armados ilegales.

A través de un mensaje difundido en sus redes sociales, De la Espriella aseguró que su administración pondrá fin a lo que calificó como procesos de «falsa paz» y orientará su estrategia hacia el fortalecimiento de la seguridad y el combate a la impunidad.

«Se acaba el comisionado para la Paz, porque no habrá más procesos de falsa paz en mi Gobierno», afirmó el mandatario electo.

Reestructuración de la Presidencia

Dentro del plan de reorganización institucional también desaparecerán la Consejería para la Reconciliación Nacional y la Consejería Presidencial para los Derechos Humanos y el Derecho Internacional Humanitario.

Las funciones de estos organismos serán transferidas a los ministerios del Interior, Relaciones Exteriores y Defensa, como parte de una reducción de dependencias adscritas directamente a la Presidencia.

De la Espriella adelantó además la creación de un Comisionado para la Seguridad, figura que coordinará las políticas destinadas a combatir el crimen organizado y restablecer el orden público.

Según explicó, los ministerios del Interior y Justicia tendrán instrucciones de desmontar los mecanismos que, a su juicio, han favorecido la impunidad bajo la política de «paz total» impulsada por el presidente saliente Gustavo Petro.

Fuertes críticas a la JEP y a «Timochenko»

El presidente electo también lanzó duras críticas contra la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), especialmente por haber autorizado el viaje a España del excomandante de las extintas FARC Rodrigo Londoño, conocido durante el conflicto como «Timochenko».

De la Espriella sostuvo que el antiguo jefe guerrillero debería permanecer en prisión y cuestionó el funcionamiento del sistema de justicia transicional creado tras el acuerdo de paz firmado en 2016.

Asimismo, criticó que la antropóloga Pilar Rueda Jiménez, esposa del excandidato presidencial Iván Cepeda, haya retomado funciones dentro de la JEP, al considerar que existe una relación política incompatible con la independencia del organismo.

María Nohemí Arboleda dirigirá el Ministerio de Minas y Energía

El mandatario electo también confirmó el nombramiento de la ingeniera María Nohemí Arboleda Arango como futura ministra de Minas y Energía.

Arboleda cuenta con una trayectoria de tres décadas en el sector eléctrico y actualmente es reconocida por haber liderado importantes procesos de planeación energética y operación del sistema interconectado nacional a través de la empresa XM.

De la Espriella destacó que su experiencia técnica será clave para fortalecer la seguridad energética del país y garantizar la estabilidad del suministro eléctrico.

Insiste en asumir el cargo en una guarnición militar

Otro de los puntos que mantiene abierta la confrontación política con el presidente saliente es el lugar donde pretende realizar la ceremonia de investidura.

De la Espriella reiteró que desea jurar el cargo en una guarnición militar del sur de Colombia, como homenaje a las Fuerzas Armadas.

Sin embargo, Petro recordó que mientras permanezca en el poder continúa siendo el comandante supremo de las Fuerzas Militares y ordenó que ninguna instalación militar sea utilizada para la posesión presidencial.

Ante esta situación, el presidente electo pidió al nuevo Congreso, que comenzará funciones el próximo 20 de julio, que facilite la realización del acto en el recinto militar elegido.

No obstante, la Constitución colombiana establece que el juramento presidencial debe hacerse ante el Congreso, y hasta ahora todas las ceremonias de investidura se han realizado en el Capitolio Nacional o en la Plaza de Bolívar de Bogotá, sin antecedentes de una posesión en instalaciones militares.

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