Madrid, 10 julio.- Los incendios forestales que golpean Europa durante la última década han causado cientos de muertes y los científicos advierten que el cambio climático podría aumentar aún más el número de víctimas en los próximos años, debido al incremento de las temperaturas, la sequedad extrema y la mayor propagación de grandes fuegos.
Un incendio registrado en el sur de España dejó al menos 11 fallecidos durante la noche del jueves y la mañana del viernes, convirtiéndose en uno de los siniestros forestales más mortales de la historia reciente del país, mientras una intensa ola de calor afectaba a amplias zonas del continente.
En Francia, un bombero voluntario de 22 años murió esta semana al quedar atrapado por un desprendimiento de rocas mientras participaba en las labores de extinción de un incendio forestal en una zona montañosa de la región de Saboya, en los Alpes franceses.
Europa se calienta más rápido que el resto del mundo
Europa es actualmente el continente que registra el mayor aumento de temperatura del planeta. Según el Servicio de Cambio Climático Copernicus de la Unión Europea, las temperaturas europeas han aumentado aproximadamente al doble de la media mundial desde la década de 1980.
Los expertos señalan que el calentamiento global, provocado en gran parte por la emisión de gases derivados del uso de combustibles fósiles como petróleo, carbón y gasolina, está favoreciendo condiciones más secas y cálidas que convierten amplias zonas forestales en áreas altamente vulnerables al fuego.
El año 2025 fue uno de los más calurosos registrados a nivel mundial, con múltiples episodios de calor extremo que afectaron a Europa.
Grecia: más de 100 muertos en 2018
Uno de los incendios forestales más mortales de Europa ocurrió en Mati, Grecia, en 2018, cuando las llamas arrasaron una zona costera cercana a Atenas y atraparon a cientos de personas en viviendas y carreteras.
Más de 100 personas murieron, algunas de ellas mientras intentaban escapar hacia el mar para ponerse a salvo.
En 2023, Grecia volvió a sufrir una tragedia forestal con más de 20 fallecidos, incluidos 18 migrantes que quedaron atrapados por las llamas mientras atravesaban una zona boscosa del noreste del país.
Más recientemente, otro incendio en el norte griego causó la muerte de un niño de 12 años y su padre.
Portugal: el año más trágico de su historia
Portugal sufrió en 2017 el incendio forestal más letal registrado en su territorio. El fuego de Pedrógão Grande, al noreste de Lisboa, provocó la muerte de 66 personas, muchas de ellas atrapadas en sus vehículos mientras intentaban huir por carretera.
Ese mismo año, otros incendios elevaron la cifra total de fallecidos por fuegos forestales en Portugal a más de 120 personas, el peor balance anual registrado.
Tras la tragedia, el Gobierno portugués impulsó nuevas medidas de prevención, incluyendo campañas de concienciación, refuerzo de equipos de emergencia, creación de unidades rápidas de intervención y ampliación de cortafuegos.
Turquía y Chipre también sufren incendios extremos
En Turquía, diez bomberos y trabajadores de rescate murieron el año pasado mientras combatían un incendio en la provincia de Eskisehir. Un cambio repentino en la dirección del viento provocó que las llamas rodearan al equipo de emergencia.
En Chipre, las autoridades han vinculado varios incendios recientes con los efectos del cambio climático. En los últimos cinco años, al menos seis personas han muerto por incendios forestales en la isla mediterránea.
En 2021, cuatro trabajadores egipcios fueron encontrados muertos tras un incendio que arrasó una zona montañosa, considerado entonces el peor desastre forestal del país.
El año pasado, una pareja de ancianos murió dentro de un vehículo calcinado durante otro incendio que destruyó alrededor de 80 kilómetros cuadrados de terreno forestal.
Los científicos alertan sobre una nueva era de incendios extremos
Un estudio de World Weather Attribution concluyó que el cambio climático incrementó significativamente la intensidad de los incendios registrados en Turquía, Grecia y Chipre, debido a temperaturas récord y una reducción prolongada de las lluvias.
Los especialistas advierten que Europa deberá prepararse para temporadas de incendios más largas y peligrosas, con mayores riesgos para las poblaciones cercanas a zonas forestales.








