Bagdad, 8 Julio.- Cerca de cuatro millones de personas se congregaron este miércoles en la ciudad santa de Karbala, Irak, para participar en los actos de despedida del fallecido líder supremo iraní Ali Khamenei, cuyo cuerpo fue trasladado posteriormente a Irán para su sepultura definitiva.

La multitudinaria ceremonia funeraria reunió a miles de peregrinos que recorrieron el trayecto entre las ciudades sagradas de Nayaf y Karbala, dos de los principales centros religiosos del chiismo. Según informaron las Fuerzas de Movilización Popular (FMP) y la agencia oficial iraquí INA, la procesión estuvo marcada por una gran presencia de seguidores chiíes llegados desde diferentes regiones.

El féretro de Khamenei llegó a Karbala por la calle Abu Mahdi, donde finalizaron los rituales religiosos en los santuarios del imán Hussein bin Ali y Al-Abbas, considerados entre los lugares más importantes para la comunidad chií mundial.

Videos difundidos por las autoridades iraquíes mostraron a grandes concentraciones de personas intentando acercarse al ataúd durante la procesión, en una ceremonia cargada de simbolismo religioso y político.

Ceremonia con fuerte significado para el chiismo

La despedida en Karbala tuvo lugar en el mismo escenario histórico donde el imán Hussein, nieto del profeta Mahoma, murió en el año 680 durante la batalla que marcó uno de los acontecimientos centrales de la tradición chií.

El cuerpo del líder iraní había llegado el martes al Aeropuerto Internacional de Nayaf, donde fue recibido en una ceremonia oficial encabezada por autoridades iraquíes, entre ellas el primer ministro Ali al-Zaidi.

Tras completar los actos religiosos en Karbala, los restos fueron trasladados nuevamente hacia Nayaf antes de regresar a Irán, donde está previsto su entierro final.

Entierro en Mashhad

Ali Khamenei, quien ejerció como líder supremo de Irán durante décadas, será sepultado este jueves en Mashhad, su ciudad natal y uno de los principales destinos religiosos del país por albergar el mausoleo del imán Reza, considerado el octavo imán del chiismo.

La ceremonia de despedida ocurre después de su muerte en medio de la guerra iniciada el 28 de febrero entre Estados Unidos, Israel e Irán, un conflicto que elevó las tensiones en Medio Oriente y provocó una crisis internacional.

La muerte de Khamenei abre además una nueva etapa política en Irán, donde las autoridades deberán definir la sucesión del cargo religioso y político más importante del país.


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