Buenos Aires, 6 julio 2026.- El Gobierno argentino oficializó una profunda reestructuración de la administración central tras la renuncia de Manuel Adorni, en medio de una investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito, y la posterior designación de Diego Santilli como nuevo jefe de Gabinete.
La medida fue formalizada mediante el Decreto 571/2026, publicado en el Boletín Oficial, que establece la supresión del Ministerio del Interior —hasta ahora encabezado por Santilli— y la transferencia de sus competencias a la Jefatura de Gabinete de Ministros, en el marco de un proceso de reorganización institucional impulsado por el Ejecutivo de Javier Milei.
Según el texto oficial, la decisión responde a “razones de gestión” y busca optimizar el funcionamiento del Estado mediante una estructura más centralizada y eficiente.
En paralelo, el Gobierno designó a Adrián Ravier como nuevo vocero presidencial, quien realizó esta semana su primera conferencia de prensa abierta a preguntas, marcando el inicio de su gestión comunicacional.
La reconfiguración administrativa también incluyó la creación de nuevas vicejefaturas dentro de la Jefatura de Gabinete. Ignacio Devitt fue nombrado vicejefe de Gabinete, mientras que Gustavo Coria asumió como vicejefe de Interior, ambos con rango de secretario.
La nueva Vicejefatura de Interior absorberá áreas clave del extinto Ministerio del Interior, incluyendo la relación con provincias y municipios, el vínculo con el Congreso y organismos como el Renaper, la DINE, el INAI y la AAABE.
Por su parte, la Vicejefatura de Gabinete concentrará áreas estratégicas como Innovación, Ciencia y Tecnología, junto con una nueva secretaría que unificará Turismo, Ambiente y Deportes.
El decreto establece además que los recursos y compromisos presupuestarios del área disuelta serán transferidos a la Jefatura de Gabinete hasta que se aprueben las nuevas estructuras administrativas, en lo que el Ejecutivo describe como una etapa de transición hacia un esquema de gobierno más simplificado.








