Toronto (Canadá), 3 de julio.- Portugal consiguió este jueves una agónica clasificación a los cuartos de final del Mundial 2026 tras derrotar 2-1 a Croacia en un partido cargado de emoción, polémica y un desenlace que dejó fuertes protestas por parte del conjunto balcánico debido a un gol anulado por el VAR en los últimos segundos.
El conjunto dirigido por Roberto Martínez encontró el triunfo gracias a un penal convertido por Cristiano Ronaldo y a un cabezazo de Gonçalo Ramos en el tiempo añadido, resultado que ahora le permitirá protagonizar uno de los encuentros más esperados del campeonato frente a España, vigente campeona de Europa.
Cristiano vuelve a aparecer en un momento decisivo
A sus 41 años, Cristiano Ronaldo volvió a demostrar que continúa siendo una pieza determinante para la selección portuguesa.
Después de una intensa batalla táctica, Croacia logró adelantarse en el marcador al minuto 53 con un tanto de Ivan Perisic, quien aprovechó un preciso centro de Josip Stanisic para superar a la defensa portuguesa.
La reacción lusa llegó quince minutos más tarde, cuando el árbitro señaló un penalti tras una infracción dentro del área cometida por Nikola Vlasic.
Cristiano asumió la responsabilidad y ejecutó el disparo con absoluta serenidad, engañando completamente al guardameta croata para firmar el empate y conseguir su primer gol en una fase de eliminación directa de una Copa del Mundo.
«Después del penal recuperamos la confianza. Creamos oportunidades y creo que al final merecimos ganar», declaró el capitán portugués tras el encuentro.
Gonçalo Ramos sentencia un final lleno de tensión
Cuando el compromiso parecía encaminado a la prórroga, apareció Rafael Leão por la banda izquierda para enviar un centro perfecto que encontró la cabeza de Gonçalo Ramos, quien anotó el 2-1 definitivo en los minutos de descuento.
Cristiano ya había sido sustituido cuando llegó el tanto decisivo, pero celebró con intensidad desde el banquillo la clasificación de Portugal.
«Estos son los partidos que cualquier futbolista quiere jugar», aseguró Ramos tras convertirse en el héroe de la noche.
La polémica estalla con un gol anulado por el VAR
El encuentro terminó envuelto en una enorme controversia.
En los últimos instantes, Mario Pasalic consiguió enviar el balón al fondo de la portería portuguesa para establecer el empate, pero tras una revisión de casi tres minutos el VAR anuló la anotación por un supuesto fuera de juego.
La decisión provocó la indignación de los jugadores croatas y de miles de aficionados presentes en el estadio, quienes lanzaron objetos al terreno de juego y protestaron ruidosamente contra el arbitraje.
El mediocampista Petar Susic aseguró que la decisión fue incomprensible.
«Para mí era un gol completamente válido», afirmó.
Por su parte, el seleccionador portugués Roberto Martínez explicó que la tecnología fue determinante para modificar la decisión inicial.
«Los nuevos balones incorporan un chip que permitió detectar el último contacto. Esa información fue la que llevó al VAR a intervenir», explicó el técnico español.
El adiós mundialista de Luka Modric
El encuentro también estuvo marcado por el posible cierre de una de las carreras más brillantes del fútbol internacional.
Con 40 años, Luka Modric disputó lo que podría haber sido su último partido en una Copa del Mundo, poniendo fin a una extraordinaria trayectoria en la que llevó a Croacia al subcampeonato mundial en 2018 y al tercer puesto en Catar 2022.
Antes del inicio del compromiso, el histórico mediocampista compartió un emotivo abrazo con Cristiano Ronaldo, su excompañero durante años en el Real Madrid.
Al finalizar el encuentro, ambos volvieron a fundirse en un abrazo que simbolizó el respeto entre dos de las grandes leyendas del fútbol moderno.
«Jugué muchos años con Luka. Es una auténtica leyenda del fútbol», afirmó Cristiano.
El seleccionador croata Zlatko Dalic reconoció que probablemente este haya sido el último Mundial de Modric, aunque dejó abierta una pequeña puerta a una posible continuidad.
España y Portugal protagonizarán el gran clásico ibérico
Con la victoria, Portugal avanzó a los cuartos de final, donde protagonizará un esperado enfrentamiento frente a España, que horas antes goleó 3-0 a Austria.
El duelo reunirá a dos de las selecciones que mejor fútbol han mostrado en el torneo y enfrentará nuevamente a Cristiano Ronaldo contra una generación española encabezada por Lamine Yamal, Mikel Oyarzábal, Pedri y Rodri, en uno de los partidos más atractivos del Mundial 2026.
Antes de abandonar el estadio, Cristiano también tuvo un emotivo gesto al mostrar durante una entrevista una camiseta con el número 21 en homenaje a su excompañero Diogo Jota, fallecido hace exactamente un año en un accidente de tráfico.
«Fue un momento muy especial para todos nosotros. Son coincidencias de la vida que nunca se olvidan», concluyó el capitán portugués.







