Ciudad del Vaticano, 1 julio 2026.- La Fraternidad Sacerdotal San Pío X ha ordenado este miércoles a cuatro nuevos obispos en su seminario de Écône, en Suiza, sin la autorización del Papa, en un acto considerado por el Vaticano como un posible cisma que podría conllevar la excomunión inmediata de los implicados.
La ceremonia tuvo lugar en el valle del Ródano, en la localidad suiza de Écône, y reunió a miles de fieles y simpatizantes, además de ser retransmitida en línea. Durante el rito, celebrado en latín y según el ceremonial previo al Concilio Vaticano II, fueron consagrados cuatro sacerdotes de Francia, Estados Unidos y Suiza.
Según el Vaticano, estas ordenaciones se realizaron sin mandato pontificio, lo que constituye un acto de desobediencia grave dentro del derecho canónico y podría suponer la ruptura formal de la comunión con la Iglesia católica.
La Fraternidad San Pío X, fundada en 1970 por el arzobispo Marcel Lefebvre, mantiene posiciones ultratradicionalistas y se ha opuesto históricamente a varias reformas del Concilio Vaticano II. Su relación con la Santa Sede ha oscilado entre la excomunión y intentos de acercamiento en las últimas décadas.
El Papa León XIV había advertido en una carta reciente a la congregación que la consagración de nuevos obispos sin autorización pontificia sería considerada un “acto cismático”, reiterando el llamado a evitar la ruptura.
La ceremonia fue presidida por obispos ya consagrados dentro de la propia fraternidad, y sus responsables defendieron la decisión alegando fidelidad a la “tradición de la Iglesia” y criticando lo que consideran desviaciones doctrinales del Vaticano moderno.
El episodio reabre una de las fracturas más sensibles dentro del catolicismo contemporáneo, con precedentes similares en 1988, cuando el propio Lefebvre consagró obispos sin permiso de Roma, lo que llevó a su excomunión.








