Caracas, 30 de junio de 2026.– La tragedia provocada por el doble terremoto que sacudió el norte de Venezuela continúa agravándose. Las autoridades confirmaron este lunes que el número de fallecidos aumentó a 1.719 personas, mientras que 5.034 ciudadanos han resultado heridos, convirtiéndose en el desastre sísmico más letal registrado en el país en más de un siglo.

El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, informó el nuevo balance durante una comparecencia transmitida por la estatal Venezolana de Televisión (VTV), aunque no ofreció cifras actualizadas sobre personas desaparecidas.

Desde los potentes sismos de magnitudes 7,2 y 7,5, registrados el pasado 24 de junio, se han contabilizado 609 réplicas, incluyendo una ocurrida durante la mañana de este lunes que fue ampliamente percibida por la población. Mientras las autoridades venezolanas estimaron su magnitud en 4,2, el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) la situó en 4,6.

«La réplica generó preocupación entre la población, pero afortunadamente no produjo nuevos daños materiales ni víctimas», señaló Rodríguez.

Miles de damnificados y edificios destruidos

Las cifras oficiales reflejan la magnitud de la catástrofe. Hasta el momento, el Gobierno venezolano ha contabilizado:

Impacto del desastreCifra oficial
Fallecidos1.719
Heridos5.034
Damnificados15.866
Réplicas registradas609
Edificios afectados855
Edificios colapsados totalmente189

La región de La Guaira continúa siendo la zona más devastada, recordando la tragedia ocurrida en 1999 tras el deslave que dejó miles de víctimas mortales.

La peor catástrofe sísmica de la historia reciente del país

Los terremotos ocurridos hace apenas cinco días ya son considerados el desastre natural más mortífero registrado en Venezuela desde que existen registros modernos.

Hasta ahora, el terremoto más devastador había sido el ocurrido en julio de 1967, cerca de Caracas, donde fallecieron 245 personas. La tragedia actual multiplica por siete aquella cifra.

Además de La Guaira, los movimientos telúricos afectaron gravemente a los estados de Miranda, Aragua, Carabobo, Distrito Capital y otras regiones del norte venezolano.

Refugios improvisados para miles de desplazados

Las autoridades informaron que en La Guaira funcionan actualmente 15 grandes refugios temporales, además de otros centros de menor capacidad instalados en escuelas y edificios públicos.

En Caracas también se han habilitado 50 campamentos provisionales para atender a las familias que perdieron sus viviendas.

La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció además la creación de una comisión nacional encargada de inspeccionar las estructuras dañadas y evaluar cuáles inmuebles pueden ser habitados nuevamente. Asimismo, prorrogó por una semana adicional la suspensión de clases en las zonas afectadas.

ACNUR alerta sobre el rápido deterioro de la crisis humanitaria

La Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) advirtió que la situación humanitaria en las áreas afectadas se deteriora con rapidez debido a la escasez de alimentos, la interrupción de los servicios básicos y el aumento de la población desplazada.

Las primeras evaluaciones realizadas por Naciones Unidas en La Guaira, Distrito Capital, Miranda, Aragua y Carabobo muestran un escenario preocupante.

Según ACNUR:

  • Cerca del 50 % de los damnificados permanece alojado en viviendas de familiares o vecinos.
  • Un 39 % continúa viviendo en calles o espacios públicos.
  • El resto ocupa iglesias, escuelas o refugios improvisados que no reúnen condiciones adecuadas de higiene ni privacidad.

La portavoz de ACNUR, Carlotta Wolf, advirtió además que aproximadamente el 17 % de las familias evaluadas reportó menores de edad separados de sus padres o sin acompañamiento, situación que ha obligado a Naciones Unidas y Unicef a poner en marcha un programa especial de identificación y reunificación familiar.

Persisten los problemas para distribuir la ayuda

Mientras equipos nacionales e internacionales continúan buscando sobrevivientes entre los escombros, organizaciones humanitarias reconocen que la distribución de ayuda enfrenta importantes dificultades logísticas.

El Programa Mundial de Alimentos (PMA) calificó la situación como un auténtico «caos logístico», debido al enorme volumen de donaciones espontáneas que llegan desde distintos puntos del país sin una coordinación centralizada.

Las agencias internacionales trabajan junto a organizaciones como Cáritas para organizar centros de recepción y almacenamiento que permitan distribuir alimentos, agua potable, medicinas y artículos de primera necesidad de forma más eficiente.

Entretanto, numerosos habitantes de La Guaira continúan denunciando retrasos en la llegada de la asistencia humanitaria a varias comunidades que permanecen prácticamente incomunicadas tras el desastre.

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