Caracas, 25 de junio de 2026.- La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, declaró el estado de emergencia nacional tras los dos potentes terremotos que sacudieron el país y provocaron graves daños en distintas regiones, especialmente en la capital y zonas costeras del norte.

La decisión se produce en medio de una situación crítica marcada por derrumbes de edificios, interrupciones de servicios básicos y un amplio operativo de rescate desplegado en múltiples estados del país.

“Grave consecuencia” y regiones severamente afectadas

Durante su intervención oficial, Rodríguez advirtió sobre la magnitud del desastre y confirmó que varias entidades federales han resultado seriamente impactadas.

“Es un hecho de grave consecuencia y hay estados particularmente afectados. En la ciudad capital hubo derrumbes de edificios en distintas parroquias; Miranda y La Guaira también han sido duramente afectados. En Aragua, Carabobo y Falcón hemos tenido incidencias”, afirmó la mandataria interina.

El balance preliminar apunta a daños estructurales en zonas residenciales, colapso de infraestructuras y afectaciones en servicios esenciales, mientras continúan las labores de evaluación en las áreas más golpeadas.

Suspensión de clases y activación del sistema de salud

Como parte de las medidas de emergencia, el Gobierno anunció la suspensión de clases en todo el país durante los próximos días, con el objetivo de facilitar las labores de rescate y garantizar la seguridad de la población.

Rodríguez también informó la activación inmediata de la red de salud pública para atender a los heridos y reforzar la capacidad hospitalaria ante el aumento de emergencias.

“Activamos la red de salud pública del país para la atención de los heridos en un momento de mayor sensibilidad para la población”, señaló.

Asimismo, expresó sus condolencias a las familias de las víctimas y pidió unidad nacional frente a la tragedia.

Réplicas y medidas de seguridad

Las autoridades venezolanas confirmaron que se han registrado al menos 20 réplicas tras los sismos principales, lo que ha mantenido en alerta a la población y a los equipos de emergencia desplegados en todo el territorio.

Entre las medidas adoptadas se incluyó la desconexión del sistema de gas doméstico en varias regiones para evitar posibles fugas o explosiones, así como la suspensión del sistema de metro y ferrocarriles para facilitar las labores de rescate.

El Gobierno también exhortó a la población a evacuar aquellas viviendas que presenten daños estructurales, advirtiendo del riesgo de nuevos colapsos en edificios ya afectados.

Derrumbes en Caracas y escenas de pánico

Los terremotos, de magnitudes 7,2 y 7,5 según el United States Geological Survey, provocaron escenas de pánico en Caracas y otras ciudades del país.

Reportes de agencias internacionales confirmaron el colapso de edificios en distintas zonas de la capital, especialmente en el este de la ciudad, donde equipos de Protección Civil, policías y vecinos trabajaban entre los escombros en busca de posibles sobrevivientes.

En el municipio de Chacao, considerado una de las zonas más sísmicamente activas del Área Metropolitana de Caracas, se registraron grietas y daños estructurales en múltiples edificaciones.

Un “doblete sísmico” de gran magnitud

El Centro Nacional de Alerta de Tsunamis de Estados Unidos calificó el fenómeno como un “doblete sísmico”, al producirse dos terremotos de gran magnitud con escasa diferencia de tiempo.

Posteriormente, las alertas de tsunami emitidas para zonas del Caribe fueron canceladas, tras confirmarse que no existía riesgo de olas peligrosas para países como Puerto Rico o las Islas Vírgenes estadounidenses.

Las autoridades continúan evaluando la situación mientras se amplían los equipos de rescate y asistencia humanitaria en las zonas más afectadas.

Publicidad