Beijing, 1 abr.- Más de un centenar de robotaxis quedaron paralizados en medio del tráfico en la ciudad china de Wuhan tras un fallo técnico, en un incidente que ha reavivado las dudas sobre la seguridad de los vehículos autónomos.
Según informó la policía local, los vehículos sin conductor dejaron de funcionar alrededor de las 9 de la noche debido a un “fallo del sistema”, aunque no se ofrecieron detalles adicionales sobre la causa del problema.
Los robotaxis son operados por Baidu, a través de su plataforma de conducción autónoma Apollo Go, uno de los proyectos más ambiciosos de movilidad sin conductor en el país.
Pasajeros atrapados en vías rápidas
El incidente generó momentos de tensión entre los usuarios. Algunos pasajeros lograron salir de los vehículos por su cuenta, pero otros quedaron atrapados en carriles centrales de vías elevadas de alta velocidad, con tráfico circulando a ambos lados.
Uno de los afectados relató que, tras detenerse el vehículo, la pantalla mostró un mensaje indicando un fallo en el sistema de conducción y prometiendo asistencia en cinco minutos, que nunca llegó. Tras activar el botón de emergencia, decidió abandonar el automóvil por sus propios medios.
Primer fallo masivo en China
Se trata del primer incidente reportado de una paralización masiva de robotaxis en China, país que lidera el desarrollo de esta tecnología.
El caso recuerda a un episodio ocurrido en San Francisco, donde vehículos autónomos de Waymo quedaron fuera de servicio debido a un corte eléctrico.
Expansión internacional bajo presión
Baidu opera actualmente más de 1.000 robotaxis, principalmente en China, y ha comenzado su expansión internacional con servicios en Abu Dabi y Dubái, además de planes en Europa.
El incidente podría afectar la confianza en estos sistemas justo cuando la industria busca acelerar su adopción global. Expertos advierten que, aunque la conducción autónoma promete reducir accidentes a largo plazo, episodios como este evidencian que aún existen desafíos críticos en fiabilidad y respuesta ante fallos.
Mientras continúa la investigación, el suceso pone en el centro del debate la seguridad de los vehículos sin conductor en entornos urbanos complejos y de alta velocidad.








