Madrid, 1 abr.- El ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, expresó este miércoles su vergüenza por los cánticos racistas e islamófobos que se corearon durante el partido amistoso entre las selecciones de España y Egipto en el RCDE Stadium de Cornellà-El Prat (Barcelona). Bolaños denunció que «la extrema derecha no va a dejar un espacio libre de su odio» y recalcó que quienes callen ante estos hechos «serán cómplices».
Los Mossos d’Esquadra han abierto una investigación tras los cánticos, entre los que destacó la frase «musulmán el que no bote es», coreada en varios momentos del encuentro.
El Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes, dirigido por Milagros Tolón, también condenó «con la máxima firmeza» los insultos y señaló que «estos comportamientos son absolutamente inaceptables y no representan a la inmensa mayoría de la afición española». El ministerio reafirmó su compromiso en la lucha contra cualquier forma de violencia en el ámbito deportivo y anunció que seguirá impulsando medidas para erradicar estas conductas.
Además, los ministros Ángel Víctor Torres y Óscar Puente condenaron los hechos, mientras que la portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz, calificó los cánticos de «lamentables y condenables».
Por su parte, representantes de ERC y Podemos también se pronunciaron. Gabriel Rufián criticó que los insultos reflejan un rechazo a los musulmanes pobres, mientras que Irene Montero señaló que la islamofobia se ha normalizado por ejemplos de odio difundidos desde la televisión y la política.
En cambio, el secretario general de Vox, Ignacio Garriga, defendió la actuación de su partido y relativizó las críticas, mencionando cifras de criminalidad y seguridad para justificar su postura.
El incidente ha generado un debate intenso sobre el racismo y la islamofobia en el deporte en España, mientras las autoridades investigan los hechos para determinar responsabilidades y evitar que se repitan.








