Nueva York, 29 ago.- El alcalde de Nueva York, Eric Adams, anunció el despliegue de mil agentes adicionales en El Bronx para enfrentar la ola de violencia armada que en las últimas semanas ha dejado múltiples muertos y heridos. La medida busca reforzar los puntos críticos del condado y se complementará con la presencia de mediadores comunitarios para prevenir nuevos enfrentamientos.

«Mil agentes suplementarios se están desplegando aquí para controlar los puntos críticos y las zonas donde se requiere vigilancia», declaró Adams durante un acto en Haffen Park, escenario de un tiroteo el pasado 23 de agosto, en el que un hombre de 32 años murió y otras cuatro personas resultaron heridas durante un partido de baloncesto.

El alcalde aseguró que pondrá en marcha un plan de movilización integral, y sorprendió al anunciar que busca reunirse directamente con pandilleros para intentar frenar la escalada de violencia. «Voy a ver si puedo convencer a algunos de los pandilleros para que vengan y se sienten a conversar. Podría ser en Gracie Mansion o aquí mismo. Necesitamos sentarnos y participar en la conversación», afirmó.

Adams recordó que durante su etapa como presidente del condado de Brooklyn ya había promovido este tipo de encuentros, y que ahora pretende replicarlos a nivel de ciudad. «Necesitan comprender las consecuencias de sus acciones», insistió, destacando que cada vez más jóvenes, tanto agresores como víctimas, se ven involucrados en los tiroteos.

Según cifras del Departamento de Policía de Nueva York (NYPD), hasta el 23 de agosto 215 personas habían resultado heridas por armas de fuego en El Bronx en 2025, lo que representa una reducción del 23,5 % en comparación con el mismo periodo del año anterior. Sin embargo, la violencia ligada a las pandillas sigue siendo un problema crítico para la seguridad pública.

La situación ha generado fuertes reacciones políticas. El reverendo Rubén Díaz, presidente de la Asociación de Ministros Hispanos y exlegislador de El Bronx, pidió a través de la red social X que se despliegue la Guardia Nacional en el condado, de mayoría latina.

El expresidente Donald Trump, por su parte, ya ordenó el envío de tropas a Washington D.C. y prometió hacer lo mismo en Chicago, advirtiendo que podría aplicar medidas similares en Nueva York si la violencia no se controla.

El debate sobre la seguridad pública en la Gran Manzana se intensifica, mientras la ciudad busca equilibrar el endurecimiento policial con estrategias de prevención y diálogo social para contener la violencia de pandillas.

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