París, 5 de noviembre.- Los bloqueos estudiantiles en París derivaron este jueves 5 de noviembre en pequeños altercados con la policía, horas antes de una jornada de huelgas y manifestaciones convocadas en toda Francia. Según imágenes y un reporte de Reuters, estudiantes bloquearon accesos a los institutos Hélène Boucher y otros centros de la capital, con contenedores de basura frente a las entradas. Agentes separaron a manifestantes durante los incidentes y registraron a algunas personas concentradas cerca de las escuelas.
La jornada reúne reclamos por el costo de vida, los servicios públicos y la educación. Según el reporte, los sindicatos y grupos estudiantiles esperaban movilizaciones en ciudades de todo el país, mientras trabajadores del sector público se sumaban a la huelga.
Las protestas previstas para este 5 de noviembre buscan trasladar al Gobierno francés el malestar por el poder adquisitivo y las condiciones laborales. La movilización ocurre después de semanas de disturbios y saqueos, incluidos los registrados el 17 de octubre, que dejaron daños en comercios y edificios públicos.
Julie Souman, madre de una alumna de 49 años, explicó que los padres acudieron al instituto para proteger a los estudiantes ante los episodios de violencia denunciados en otros centros de París. “No estamos aquí para dictarles sus movimientos ni para decirles qué hacer; son ellos quienes deciden y eligen libremente”, afirmó.
Souman añadió que los padres buscaban que la concentración se realizara “en las mejores condiciones posibles”. Entre los carteles exhibidos frente a los colegios había mensajes como “Más dinero”, “Padres movilizados” y apoyo a los centros de secundaria con menos recursos.
La secretaria general de la Confederación Democrática Francesa del Trabajo (CFDT), Marylise Léon, dijo a BFMTV que los sindicatos detectaron malestar entre los trabajadores de distintos sectores. “Tenemos indicadores dentro de las empresas, en diversos sectores, que demuestran que la gente quiere alzar la voz”, sostuvo.
Léon vinculó la huelga con las dificultades económicas de los asalariados. “Tenemos problemas con el poder adquisitivo, nos cuesta llegar a fin de mes. De hecho, nos cuesta incluso subsistir con nuestro trabajo”, declaró la dirigente sindical.
La dirigente afirmó que el objetivo de la movilización era que el Gobierno y los empleadores escucharan las demandas de empleados públicos y privados. Según Reuters, la convocatoria también fue impulsada por la Confederación General del Trabajo (CGT), de izquierda.
Las autoridades francesas previeron el despliegue de unos 70.000 policías en el país. El servicio de inteligencia nacional estimó que entre 500.000 y 700.000 personas podían sumarse a las manifestaciones en las afueras de París.
El Ministerio de Educación anticipó que el 17,5% de los maestros de escuelas primarias públicas participaría en el paro. Los sindicatos también advirtieron sobre interrupciones en los trenes y otros servicios de transporte público.








