Ciudad de méxico, 17 de septiembre.- Las redes sociales, los correos electrónicos, las fotografías almacenadas en la nube y los archivos de un celular pueden permanecer disponibles después de la muerte de una persona. Ante ese escenario, el diputado Pedro Haces Lago presentó una iniciativa para que los habitantes de la Ciudad de México dejen instrucciones sobre el destino de su identidad digital sin necesidad de incluir esas decisiones en un testamento patrimonial.
El legislador presentó una iniciativa para que las personas en la Ciudad de México puedan decidir qué ocurrirá con su memoria digital después de morir, mediante un registro asociado a Llave CDMX que no sustituiría al testamento patrimonial.
La propuesta busca que cada persona deje instrucciones anticipadas sobre sus perfiles, cuentas y archivos almacenados en plataformas digitales, teléfonos celulares y servicios en la nube. El objetivo sería evitar que esos datos queden sin administración, sujetos a trámites familiares o bajo las reglas particulares de las empresas tecnológicas.
El legislador de Morena planteó reformas al artículo 1392 Bis del Código Civil capitalino y a los artículos 6 y 14 de la Ley de Operación e Innovación Digital de la Ciudad de México. La iniciativa fue presentada ante el Pleno del Congreso local el pasado 10 de septiembre.
Haces Lago sostuvo que la medida no modificaría las reglas de sucesiones ni definiría el destino de dinero, propiedades u otros bienes. El mecanismo se concentraría en cuentas, perfiles, mensajes, fotografías, correos electrónicos y contenidos digitales.
El diputado expuso que la vida digital puede permanecer activa durante años después del fallecimiento de una persona. En redes sociales, servicios de mensajería, plataformas de almacenamiento y dispositivos personales quedan registros de conversaciones, recuerdos, documentos y datos que forman parte de la identidad de cada usuario.
“Nuestra privacidad no debería terminar con nuestra muerte; nuestra voluntad, tampoco, y nuestra dignidad, mucho menos”, afirmó durante la presentación de la iniciativa.
La propuesta partió de una pregunta: qué sucede con las fotografías, mensajes, correos electrónicos y redes sociales cuando una persona muere sin dejar instrucciones sobre sus cuentas. En esos casos, familiares o personas cercanas suelen enfrentar procesos para solicitar acceso, recuperar información o pedir que un perfil sea eliminado.
El proyecto contempla que las personas puedan establecer desde Llave CDMX si desean conservar o eliminar sus cuentas digitales después de su muerte. También podrían definir quién tendría autorización para administrar determinados perfiles, archivos o plataformas.
Haces Lago planteó que el registro sería gratuito, voluntario e irrevocable. La persona decidiría si sus redes sociales deben permanecer activas, ser eliminadas, convertirse en espacios conmemorativos o quedar bajo la administración de una dirección digital previamente designada.








