Redacción, 14 de septiembre.- Guatemala llegará a los 205 años de su independencia con siete símbolos patrios oficiales que condensan su historia, su identidad y los valores cívicos que el país reconoce como propios: la bandera, el quetzal, la ceiba, el escudo, la monja blanca, la marimba y Tecún Umán.
La conmemoración de septiembre vuelve a poner en primer plano esos emblemas que acompañan la vida pública del país en calles, escuelas y plazas.
El repaso de cada uno permite entender cómo Guatemala fijó, a lo largo de distintas etapas, las imágenes, especies, sonidos y figuras que la representan ante el mundo.
La bandera es el símbolo patrio más antiguo. Su forma, tamaño, color y escudo cambiaron varias veces con el paso del tiempo, hasta que en 1871 el entonces presidente de la República de Guatemala, el general Miguel García Granados, decretó su creación y estableció los colores azul celeste y blanco.
El azul celeste representa el océano Pacífico, el mar Caribe y el océano Atlántico. También simboliza la fortaleza, la justicia y la lealtad. El blanco se asocia con la pureza, el respeto, la fe, la integridad y la paz de la nación.
Ese mismo año quedó definida la versión actual del escudo. Según información del Congreso de la República, cuando se usa separado de la bandera debe ir en campo celeste claro.
El escudo reúne cinco elementos. Los rifles aluden a la fuerza; las espadas, a la justicia y la soberanía; los laureles, a la victoria; el pergamino, a la fecha de independencia; y el quetzal, a la libertad.
El quetzal, reconocido como ave nacional, también es símbolo patrio desde 1871. Se le atribuye la representación de la libertad, la autonomía y la independencia de la nación.
Esta ave de plumaje característico habita en los bosques nubosos de Guatemala, entre ellos las Verapaces. Mide entre 30 y 38 centímetros, y el macho posee una cola larga que cumple un papel importante durante el cortejo.
La ceiba fue reconocida como árbol nacional mediante un acuerdo gubernativo del 8 de marzo de 1955. Su nombre científico es Ceiba pentandra y está catalogada como un árbol nativo de América.








