Santo Domingo, 6 de septiembre.- El mandatario dominicano Luis Abinader asumió la presidencia del Partido Revolucionario Moderno (PRM) y descartó que utilizará esa función para promover una candidatura presidencial o designar a quien lo suceda.
El mandatario planteó que la prioridad de la conducción partidaria debe ser el país y su gente, por encima de las aspiraciones de los dirigentes. También fijó como objetivo preservar reglas internas que permitan competir en igualdad de condiciones.
Según informó Listín Diario, Abinader sostuvo que la presidencia del PRM no estará al servicio de intereses individuales. “Primero está el país, siempre el país y su gente”, afirmó durante su primer discurso al frente de la organización.
El jefe de Estado señaló que ese principio deberá orientar su gestión partidaria. A su juicio, cuando se invierte esa escala de prioridades, el servicio puede convertirse en un privilegio y el liderazgo puede derivar en protagonismo.
Abinader diferenció su tarea como presidente de la República de su nueva responsabilidad dentro del partido oficialista. El mandatario aseguró que no asumió el cargo para intervenir en la definición de una sucesión política.
“No llego a la presidencia de este partido para construir una candidatura”, manifestó Abinader, de acuerdo con Listín Diario. El presidente también rechazó que su función sea imponer a un heredero o heredera política.
El presidente del PRM afirmó que la organización deberá ofrecer garantías a los dirigentes que tengan aspiraciones auténticas cuando se abra el proceso interno correspondiente.
Su planteo fue que esos competidores encuentren un partido institucional, democrático e imparcial. Las reglas deberán ser claras para todos los sectores que participen de esa instancia.
Abinader advirtió que ningún dirigente podrá utilizar una posición pública para obtener ventajas indebidas dentro de la fuerza política. Las ambiciones personales, añadió, tampoco pueden situarse por encima de la unidad partidaria.
La definición estableció el marco que el mandatario dijo querer preservar durante su gestión. El discurso no incluyó nombres de posibles candidatos ni anticipó decisiones sobre la futura competencia electoral.








