Buenos Aires, 27 de agosto.- El eclipse lunar parcial más profundo del año ya comenzó y marca el cierre de agosto en el calendario astronómico de 2026. Durante toda la noche del 27 al 28 de agosto, ofrece un espectáculo celeste visible a simple vista: la Luna, teñida de rojo, alcanza una cobertura que se aproxima a la de un eclipse total y despierta la atención de millones de personas en América, Europa y África. El fenómeno, que no representa riesgos para la salud, convoca a aficionados y familias a observar juntos uno de los eventos astronómicos más esperados del año.
Apodado popularmente “Luna de Sangre”, el eclipse será visible de principio a fin en toda la Argentina, así como en el resto del continente americano. Su máximo se producirá cuando el 93,2% de la superficie lunar quede sumergida en la umbra terrestre, y la fase más espectacular durará más de tres horas. La Luna irá cambiando de aspecto y, en el punto culminante, tomará una tonalidad rojiza o cobriza que quedará en la memoria colectiva.
América será el continente más favorecido: en toda su extensión, desde el norte hasta el sur, la Luna estará sobre el horizonte durante todo el fenómeno, garantizando una visibilidad óptima.
El evento astronómico constará de varias fases. La fase penumbral, que marca el inicio, comenzó a las 22:23 del 27 de agosto en Argentina y a las 19:23 en Ciudad de México, con horarios intermedios para el resto de América. En esta etapa, la Luna entra en la penumbra, la zona exterior de la sombra terrestre, y el cambio resulta apenas perceptible a simple vista.
Más tarde, la fase parcial, la más notoria, se iniciará a las 23:33 en Argentina, a las 20:33 en México y a las 4:33 del 28 en España. Aquí la umbra terrestre comienza a avanzar sobre el disco lunar, generando el característico “mordisco” que oscurece la superficie.
El momento de mayor cobertura, el máximo del eclipse, ocurrirá cuando la Luna esté profundamente sumergida en la umbra. En Argentina será a la 1:14, en México a las 22:14 y en España a las 6:14. En ese instante, la superficie lunar mostrará un intenso color rojo o cobrizo, efecto causado por la refracción de la luz solar en la atmósfera terrestre.
El eclipse concluirá con la salida de la Luna de la umbra, aproximadamente a las 2:52 en Argentina, y el final de la fase penumbral, a las 4:01. En total, el fenómeno se extenderá por cinco horas y 38 minutos, tiempo suficiente para que el público disfrute de cada etapa.
La magnitud de este eclipse lunar parcial lo acerca a los parámetros de un eclipse total, con un 93,2% de la Luna cubierta, tal como detalla la NASA. Para los observadores, el espectáculo será visible tanto en zonas urbanas como rurales, siempre que el cielo se mantenga despejado.
Una de las grandes ventajas del eclipse lunar es su accesibilidad. A diferencia de los eclipses solares, que requieren filtros especiales para evitar daños oculares, el eclipse lunar puede contemplarse a simple vista y sin riesgos para la salud. No se necesita ningún tipo de protección ocular ni instrumental.
“Los eclipses de Luna no representan ningún daño para la vista del ser humano”, afirmó Adrián González, divulgador científico del Planetario Galileo Galilei, e invitó a disfrutar del evento “desde el patio de casa o veredas”.








