La Habana, 27 de agosto.- El juicio contra Khalid Sheikh Mohammed por los atentados del 11 de septiembre ya tiene fecha definitiva: el 5 de junio de 2028. El magistrado militar, el teniente coronel Michael Schrama, dictó la orden el pasado miércoles en la base de Guantánamo, Cuba, tras rechazar la propuesta de la fiscalía de iniciarlo en enero de 2027, según reportó NBC News.
Este proceso judicial se encamina a juzgar al autoproclamado “cerebro” de la masacre, un hombre que ha permanecido bajo custodia estadounidense desde 2003 y en la base naval desde 2006, tal como consigna ABC News. La resolución busca cerrar un ciclo de impunidad tras un cuarto de siglo de disputas sobre las torturas infligidas por la CIA y las garantías procesales de los acusados.
El acusado, un ingeniero educado en Estados Unidos, es el eje central de este proceso. Según los documentos judiciales citados por la BBC, el detenido confesó haber concebido la idea de entrenar pilotos para estrellar aviones comerciales contra edificios emblemáticos y haber presentado el plan a Osama Bin Laden.
La fiscalía lo acusa de orquestar la operación de principio a fin. El plan resultó en la muerte de 2.976 personas tras impactar las Torres Gemelas, el Pentágono y un campo en Pensilvania, conforme detalló ABC News.
El juicio llega tras una saga legal fallida que intentó evitar un proceso largo. En julio de 2024, Mohammed y dos cómplices firmaron un acuerdo de culpabilidad para evitar la pena de muerte a cambio de cadena perpetua.
No obstante, el entonces secretario de Defensa, Lloyd Austin, revocó el trato días después bajo el argumento de que una decisión de tal magnitud debía recaer en él como autoridad superior, según publicó ABC News. La medida fue respaldada por un tribunal federal de apelaciones en Washington, D.C., que ratificó la autoridad de Austin para bloquear el pacto, de acuerdo con The Guardian.
Entre las principales causas de que el proceso se extienda por más de una década está la controversia sobre las pruebas obtenidas bajo coacción. Los abogados defensores sostienen que el proceso está viciado por las técnicas de interrogatorio aplicadas en prisiones secretas de la CIA.
Un informe del Senado estadounidense de 2014, citado por NBC News, confirmó que Mohammed fue sometido a ahogamientos simulados en 183 ocasiones. The Guardian agrega que el uso de estas prácticas, sumado al aislamiento y abuso, provocó que otro implicado, Ramzi bin al-Shibh, fuera declarado mentalmente incompetente debido a un trastorno de estrés postraumático, por lo que su caso fue separado del principal.
Junto a Mohammed, otros tres hombres enfrentarán el tribunal en 2028: Walid bin Attash, Ali Abdul Aziz Ali y Mustafa Ahmed al-Hawsawi. Según The Guardian, Attash es señalado por operar un campo de entrenamiento en Afganistán, mientras que Ali ayudó a financiar la operación y a inscribir a los secuestradores en escuelas de vuelo.
Por su parte, se lo acusa a Al-Hawsawi de proveer efectivo, tarjetas de crédito y vestimenta para los ejecutores del ataque. La fiscalía busca aplicar la pena capital a todos los acusados, en uno de los casos penales más complejos de la historia.








