Pekin, 26 de agosto.- La región fronteriza entre Nepal y China atraviesa una de las peores situaciones de emergencia de los últimos años tras inundaciones catastróficas y deslizamientos de tierra que han causado la muerte de más de 160 personas y la desaparición de al menos 800.
Según informó la agencia EFE, un desprendimiento glaciar en la provincia de Bagmati, al norte de Nepal y cerca del Tíbet, generó una riada que arrasó pueblos enteros, puentes y proyectos hidroeléctricos, mientras la emergencia se extendía hasta territorio chino.
La Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres (NDRRMA) detalló que el fenómeno, ocurrido poco después de las 8:30 de la mañana, provocó una avalancha de lodo y sedimentos en el río Lhende.
La masa de agua y escombros, en menos de una hora, alcanzó el río Bhote Koshi y arrasó localidades como Timure, Rasuwagadhi y Syabrubesi. Las imágenes de cámaras de seguridad difundidas por las autoridades muestran cómo los ríos desbordados destruyen infraestructuras y obligan a los habitantes a evacuar en medio del caos.
Nepal concentra la mayor parte de víctimas fatales —157 según el último reporte oficial—, mientras que el balance chino suma tres muertos y 265 desaparecidos en el condado tibetano de Gyirong.








