Redaccion, 26 de agosto.- Mazos, hachas, palancas, armas de fuego y explosivos: los robos en museos de Europa registran un giro hacia la violencia que la Agencia de la Unión Europea para la Cooperación Policial (Europol) atribuye a la posible entrada de nuevas redes criminales en el mercado del patrimonio cultural, según un informe publicado el lunes 24 de agosto de 2026 bajo el título Changing tactics, changing targets: the evolving nature of museum heists.
El documento, parte de la serie Europol Spotlight, advierte que este fenómeno se aleja del perfil tradicional del ladrón de arte, que históricamente evitaba el enfrentamiento directo.
Los robos en museos se consideraron durante décadas una modalidad no violenta del crimen organizado contra la propiedad, basada en el sigilo, la planificación y el engaño. Ese patrón está cambiando.
Los Estados miembros de la UE reportaron a Europol un desplazamiento “hacia métodos violentos y coercitivos” en los que los delincuentes fuerzan las entradas y las vitrinas con herramientas de demolición y, en algunos casos, con explosivos, e intimidan al personal y a los visitantes con armas de fuego o los inmovilizan físicamente.
Según el informe, “el uso de la fuerza está estrechamente vinculado a operaciones dirigidas, lo que sugiere la identificación previa de objetos específicos y una ejecución planificada”.








