Redaccion, 26 de agosto.- Los Rusos habrían amenazado con un “baño de sangre” en instalaciones policiales de Mexicali, según datos revelados por el diario New York Post en una nota firmada por el periodista Ben Chapman este 25 de agosto, después de que la Embajada de Estados Unidos en México suspendiera actividades oficiales y desplazamientos de su personal a la ciudad fronteriza de Baja California ante una amenaza que no ha sido revelada oficialmente hasta el momento.
La alerta, emitida la noche del 24 de agosto, se habría basado en mensajes de Los Rusos —brazo armado de Los Mayos del Cártel de Sinaloa— que advertían ataques contra instalaciones de seguridad pública. El peligro para funcionarios estadounidenses estaría vinculado con la cercanía que tiene el consulado estadounidense de Mexicali con sedes oficiales del gobierno mexicano, como la Fiscalía General del Estado de Baja California.
Para documentar la amenaza, el New York Post consultó a Ed Calderon, consultor de seguridad radicado en Texas y exfuncionario de la Policía Estatal de Baja California. Calderon describió el estado de la célula criminal: “La facción de Los Rusos ha estado en una racha de buscar y ejecutar personas que trabajan para corporaciones policiales estatales”.
El exfuncionario atribuyó las amenazas a una represalia directa por los operativos recientes. Advirtió al New York Post que los ciudadanos estadounidenses y trabajadores en edificios del gobierno de Estados Unidos en Mexicali habrían podido convertirse en víctimas colaterales del conflicto, dado que las instalaciones estadounidenses se ubican cerca de las mexicanas.
Cinco días antes de la alerta el Gabinete de Seguridad de México reportó que fuerzas federales y estatales mexicanas junto con la DEA decomisaron 120 kilogramos de pastillas de fentanilo —equivalentes a 4 millones de dosis— en un domicilio vinculado al grupo en Mexicali, además de un arma y varios vehículos. Calderon señaló al New York Post que ese operativo habría detonado la represalia.








