La Paz, 20 agosto.- Las intensas nevadas que golpean el occidente de Bolivia han afectado a 26.220 familias y 323 comunidades, principalmente en el departamento de Potosí, donde las autoridades concentran los mayores esfuerzos de atención a la emergencia.
El viceministro de Defensa Civil, Roberto Rivero, informó que la evaluación preliminar muestra que la localidad de Uyuni, donde se encuentra el famoso salar y una de las principales reservas de litio del país, registra 8.364 familias afectadas y 2.350 damnificadas.
La emergencia también ha provocado importantes pérdidas entre el ganado. En Uyuni, alrededor de 78.755 camélidos se encuentran afectados y al menos 750 animales han muerto debido a las condiciones climáticas.
Las nevadas comenzaron la semana pasada y han afectado tanto a comunidades rurales como al circuito turístico del salar de Uyuni, incluida la Reserva Nacional de Fauna Andina Eduardo Abaroa, ubicada a más de 4.200 metros sobre el nivel del mar y próxima a la frontera con Chile.
Turistas han tenido que ser rescatados
Las condiciones meteorológicas también han provocado situaciones de emergencia entre turistas que recorren la región.
La Policía y los bomberos rescataron la semana pasada a tres ciudadanos estadounidenses que permanecieron atrapados durante más de 30 horas debido a una intensa nevada en la zona de la Laguna Colorada.
El domingo, efectivos del Ejército auxiliaron además a dos ciudadanos franceses afectados por el temporal en Quetena, dentro del mismo circuito turístico.
En Villazón, municipio ubicado en el sur de Potosí, cerca de la frontera con Argentina, unas 85.000 cabezas de ganado están en riesgo, mientras que aproximadamente 55.000 hectáreas de áreas de pastoreo resultaron afectadas.
El municipio de Atocha contabiliza 7.433 familias afectadas, mientras que en Llallagua se reportaron daños en 73 comunidades.
Potosí declara emergencia regional
Defensa Civil identificó como principales necesidades forraje para el ganado, vitaminas y medicamentos veterinarios, alimentos, maquinaria pesada para rehabilitar caminos, frazadas y asistencia para recuperar la infraestructura productiva.
Ante la magnitud de la situación, la Gobernación de Potosí declaró la emergencia regional, una medida que permite activar mecanismos adicionales para atender a las comunidades afectadas.
El Gobierno también informó que investiga la muerte de una mujer en el departamento de Oruro, quien habría fallecido después de que un árbol cayera como consecuencia de las condiciones provocadas por las nevadas.
Las nevadas afectan las carreteras
El temporal obligó a suspender o restringir temporalmente el transporte terrestre en varios tramos desde el martes, debido al riesgo de accidentes y las dificultades para circular.
La carretera entre La Paz y La Cumbre, un paso montañoso situado a unos 4.200 metros de altitud que conecta con la región subtropical de Los Yungas y el norte amazónico del país, permaneció cerrada durante parte de la jornada.
Posteriormente, el tránsito fue restablecido con precaución. La zona incluso recibió a familias que llegaron en sus vehículos para disfrutar de la nieve.
La Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) confirmó además la pérdida de plataforma en el tramo entre Unduavi y Chulumani, en Sur Yungas, por lo que ese camino permanece cerrado.
Las autoridades recomendaron a los conductores respetar las restricciones, reducir la velocidad y extremar las medidas de precaución en las zonas afectadas por el temporal.








